Castillo de Meseberg: ¡una joya en el tesoro del estado! ¿Por qué permanece vacío?
El castillo de Meseberg en Brandeburgo lleva más de un año sin uso mientras el gobierno considera usos futuros.

Castillo de Meseberg: ¡una joya en el tesoro del estado! ¿Por qué permanece vacío?
El castillo de Meseberg, la encantadora casa de huéspedes del gobierno federal, ha cambiado mucho en los últimos meses. En el pintoresco Gransee, a unos 60 kilómetros al norte de Berlín, lleva casi un año sin uso. noticias diarias informa que el castillo, que alguna vez fue un lugar preciado para muchas visitas de estado de alto rango, es actualmente una sombra de lo que era antes. Entre los invitados destacados anteriores se encuentran Jacques Chirac, Vladimir Putin y George W. Bush, que visitaron el castillo en 2007, 2018 y 2008.
El último uso oficial tuvo lugar en mayo de 2024, cuando el excanciller Olaf Scholz recibió a Emmanuel Macron en un ambiente festivo. Desde entonces, el castillo ha tenido poca vida, aparte de una jornada de puertas abiertas. La reunión del gabinete del nuevo gobierno federal no se celebró aquí, sino en la Villa Borsig de Berlín.
Un legado histórico en su bella durmiente
El señor del castillo, Hans-Heinrich von Sribk, que también es presidente de la Fundación Messerschmitt, hizo restaurar el edificio y lo donó al gobierno federal por el precio simbólico de sólo un euro al año. Ese contrato expira en enero de 2027 y no está claro si el gobierno seguirá teniendo intereses en la propiedad después de esa fecha límite. Gobierno federal explica que durante su apogeo el castillo sirvió como lugar de celebración de conferencias y recepciones; Hoy, sin embargo, la vacante es la triste realidad.
En 2019, la Asociación de Contribuyentes señaló los elevados costes de mantenimiento del castillo, que resultaron abrumadores en relación con los pocos eventos organizados. De 2015 a 2018, los costes de protección de la policía federal ascendieron a más de 15 millones de euros, lo que representa unos cinco millones de euros al año para los contribuyentes.
El futuro del castillo
Von Sribk expresó el deseo de que el castillo de Meseberg vuelva a ser un lugar importante para las reuniones de los jefes de Estado y los debates informales. Pero si no se renueva el contrato, planea retirar los valiosos muebles y cerrar el castillo. La tecnología especialmente instalada y las medidas de seguridad tendrían que ser desmanteladas, y la idea de utilizarlo como museo no se considera financieramente clara.
Particularmente digno de mención es el hecho de que Emmanuel Macron se encuentra actualmente en una visita de Estado a Alemania, y esta es la primera visita de un presidente francés en casi 25 años. En ocasiones tan significativas, uno podría pensar que Schloss Meseberg quisiera reinventarse, pero uno podría alegrarse de ver que este sublime edificio vuelve a ocupar un papel central en las conversaciones políticas.