Alerta roja: el agua potable en peligro: ¡la contaminación por PFAS está aumentando en Berlín!

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El BUND advierte sobre la presencia de PFAS en muestras de agua potable en Teltow-Fläming y pide una regulación más estricta para garantizar los recursos hídricos.

Der BUND warnt vor PFAS in Trinkwasserproben in Teltow-Fläming, fordert strengere Regulierung zur Sicherung der Wasserressourcen.
El BUND advierte sobre la presencia de PFAS en muestras de agua potable en Teltow-Fläming y pide una regulación más estricta para garantizar los recursos hídricos.

Alerta roja: el agua potable en peligro: ¡la contaminación por PFAS está aumentando en Berlín!

La asociación ecologista BUND advierte que la calidad del agua potable en Alemania corre cada vez más peligro. En una investigación reciente, el BUND presentó resultados alarmantes que muestran que en muchas de las muestras de agua potable analizadas se detectaron sustancias químicas eternas, también conocidas como PFAS. Estos productos químicos representan una amenaza no sólo para nuestros recursos de agua dulce, sino también para la salud pública. Porque algunas muestras ya tenían concentraciones de PFAS superiores a los nuevos valores límite, que entrarán en vigor a partir de enero de 2026, como informa euwid-wasser.de.

En total, se detectaron sustancias alquílicas perfluoradas y polifluoradas en 42 de las 46 muestras analizadas. En tres casos concretos los valores medidos estuvieron por encima de los límites futuros. Esta mala noticia refuerza el llamamiento del BUND a una regulación integral de todo el grupo de PFAS y a la aplicación coherente del principio de que quien contamina paga para tratar y remediar de forma segura los recursos hídricos y suelos contaminados, informa tagesspiegel.de. Es urgente repensar la política química para proteger a las personas y la naturaleza.

PFAS: un riesgo oculto

¿Qué son realmente las PFAS? Estas sustancias se utilizan en la industria para la fabricación de productos como anoraks, sartenes y cosméticos. Se pueden encontrar en muchos objetos cotidianos, lo que aumenta aún más su peligrosidad en el agua. La amenaza que suponen los PFAS es tan grave que ya se han tomado medidas internacionales y europeas para restringir sustancias como el ácido perfluorooctano sulfónico (PFOS) y el ácido perfluorooctanoico (PFOA). Este último ha estado prohibido en virtud del Reglamento sobre contaminantes orgánicos persistentes desde julio de 2020, y la Comisión de la UE también se enfrenta a nuevas restricciones sobre las PFAS en el futuro, como deja claro ECHA.

Un riesgo grave son las posibles consecuencias para la salud. Se sospecha que las PFAS causan daño hepático, así como cáncer de riñón y testículo. De particular preocupación es el hecho de que las PFAS de cadena larga pueden acumularse en el cuerpo humano, causando potencialmente efectos a largo plazo en la salud. El BUND destacó que los PFAS no sólo se detectan en el agua potable, sino también en los pozos de agua mineral, lo que constituye una señal alarmante.

Se requiere política

A nivel político, el debate sobre una regulación más estricta de las PFAS es cada vez más fuerte. El BUND no sólo exige una limitación de todo el grupo de PFAS, sino también la aplicación estricta del principio de que quien contamina paga, para poder asignar claramente la responsabilidad de la recuperación de zonas y aguas contaminadas. Según organizaciones y expertos medioambientales, este requisito es claramente necesario para garantizar la calidad del agua potable y, con ello, la salud de la población.

Los acontecimientos en este ámbito dejan claro que ya es hora de activar la política. Proteger nuestros recursos hídricos debería ser una máxima prioridad para todas las partes. Después de todo, se trata de nuestro activo más importante: el agua que consumimos todos los días. Una dirección clara en la política química podría ayudar a minimizar la contaminación por PFAS y garantizar el suministro de agua potable a largo plazo.