Intel desconecta: ¡la fábrica de chips de Magdeburgo explotó!
La Canciller se reúne con Macron mientras Intel abandona sus planes de construir fábricas de chips en Alemania. Desarrollos y desafíos actuales en la política y la economía alemanas.

Intel desconecta: ¡la fábrica de chips de Magdeburgo explotó!
En los últimos meses, la situación en torno a las futuras fábricas de chips en Alemania ha cambiado significativamente. Intel finalmente ha abandonado sus planes de construir una gran fábrica de chips en Magdeburgo y no quiere construir una fábrica adicional en Polonia. Esta decisión no es casualidad: el grupo sufrió durante mucho tiempo enormes dificultades financieras y recientemente registró un estancamiento de las ventas de 12.900 millones de dólares. En el último trimestre, Intel sufrió una pérdida de 2.900 millones de dólares, después de haber estado en números rojos por 1.600 millones de dólares el año anterior. El nuevo director general, Lip-Bu Tan, ya ha anunciado que eliminará alrededor de una cuarta parte de los aproximadamente 100.000 puestos de trabajo para mejorar el balance. La mayoría de estos despidos se anunciaron en julio; las reducciones restantes se producirán mediante fluctuaciones naturales y otras medidas. La inversión para la fábrica de Sajonia-Anhalt se estimó inicialmente en unos 30.000 millones de euros, con lo que se debían crear 3.000 nuevos puestos de trabajo. Para 2023, el gobierno federal había prometido una ayuda estatal de 9.900 millones de euros, pero las primeras medidas de construcción siempre se retrasaron. La primera piedra se planeó inicialmente para 2024, pero ahora parece que el proyecto está completamente descartado.
Papel importante de los semiconductores.
Los semiconductores son esenciales para la industria moderna. No sólo se encuentran en los teléfonos inteligentes, sino también en los coches, las lavadoras e incluso los sistemas de armas. Aproximadamente uno de cada dos semiconductores procede de Taiwán, lo que ilustra la dependencia de las empresas alemanas y la explosividad geopolítica de la situación. Una proporción significativa, más del 80 por ciento, de las empresas alemanas del sector manufacturero y de servicios TIC dependen de estos componentes críticos. Los últimos años han demostrado la vulnerabilidad de las cadenas de suministro: los cuellos de botella en el suministro durante la pandemia tuvieron un impacto drástico en muchas industrias. Las tensiones geopolíticas también contribuyen a la incertidumbre sobre la fiabilidad del suministro de semiconductores, lo que hace que las iniciativas para aumentar la capacidad de producción en Europa sean aún más importantes.
Pero no sólo vivimos tiempos turbulentos en el sector tecnológico. También están sucediendo muchas cosas en el escenario político. El gobierno federal aprobó recientemente la exportación de aviones de combate Eurofighter a Turquía. Este es un tema muy debatido, ya que las entregas de armas a Turquía son controvertidas debido a la actual situación de derechos humanos. En este caso, el gobierno turco tiene que decidir si realmente quiere encargar el avión. Hay resistencia en el Ministerio de Asuntos Exteriores a la actual política del gobierno federal hacia Israel. Un grupo de unos 130 jóvenes diplomáticos piden una postura más contemporánea sobre esta cuestión. Opinan que Alemania también debería imponer sanciones a Israel por violaciones del derecho internacional, mientras que el SPD ya sigue adelante y exige medidas adecuadas.
La evolución política de un vistazo
En medio de estas discusiones, también se mantienen conversaciones entre el canciller alemán Merz y el presidente francés Macron. Las cuestiones de seguridad y política exterior están en la agenda. Se busca llegar a un acuerdo sobre el desarrollo del nuevo sistema de combate aéreo FCAS para finales de agosto, y ambas partes muestran acuerdo sobre la necesidad de responder a posibles aranceles estadounidenses. Merz y Macron también han expresado su preocupación por la situación en la Franja de Gaza y piden un alto el fuego inmediato.
Los acontecimientos que rodean a las fábricas de chips y las exportaciones de armas muestran que actualmente se deben tomar muchas decisiones importantes que pueden tener consecuencias de gran alcance en Alemania y más allá. Será interesante ver qué sucede a continuación.