Berlín se está convirtiendo en una ciudad esponja: ¡así lucha la metrópoli contra la escasez de agua!

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Berlín planea una “ciudad esponja” para combatir la escasez de agua: medidas innovadoras para almacenar el agua de lluvia a partir de 2026.

Berlin plant eine "Schwammstadt" zur Bekämpfung der Wasserknappheit: innovative Maßnahmen zur Regenwasserspeicherung ab 2026.
Berlín planea una “ciudad esponja” para combatir la escasez de agua: medidas innovadoras para almacenar el agua de lluvia a partir de 2026.

Berlín se está convirtiendo en una ciudad esponja: ¡así lucha la metrópoli contra la escasez de agua!

La escasez de agua en las zonas urbanas se está convirtiendo cada vez más en un problema explosivo. En Berlín, la gente ya está pensando en dar un paso más y planea convertirse en una “ciudad esponja”. Con el concepto no sólo de almacenar agua de lluvia, sino también de liberarla de forma selectiva, la ciudad intenta afrontar el desafío del cambio climático. Esto va de la mano con los objetivos de la Estrategia alemana de adaptación al cambio climático, cuyo objetivo es promover soluciones innovadoras en el desarrollo urbano.

La necesidad de estas medidas queda clara si se tiene en cuenta que Berlín se encuentra en una región seca de Alemania y que el suministro de agua se vuelve cada vez más problemático en verano. Para contrarrestar esto, ya se han construido nueve enormes depósitos subterráneos de recogida de agua de lluvia. Un estanque particularmente impresionante con una profundidad de 30 metros estará en pleno funcionamiento en 2026 y puede contener alrededor de 17.000 metros cúbicos de agua de lluvia. Durante los episodios de fuertes lluvias, el exceso de agua se descarga en estas cuencas antes de ser bombeada a plantas de tratamiento de aguas residuales para su posterior tratamiento.

¿Cómo funciona la ciudad esponja?

Pero ¿qué significa exactamente ser una ciudad esponja? En esencia, es un concepto inteligente que tiene como objetivo hacer un mejor uso de las áreas selladas en las ciudades. Alto Investigadores de muebles Las ciudades pueden revolucionar la forma en que manejan el agua de lluvia instalando suelos permeables, más espacios verdes y almacenamiento de agua. El objetivo es almacenar el exceso de agua y liberarlo lentamente, protegiendo así muchos ríos de desbordamientos y aguas residuales.

También se presta especial atención a evitar desbordes de agua mezclada. En Berlín, 2.000 de cada 10.000 kilómetros de alcantarillado son sistemas mixtos. En el peor de los casos, esto provoca la muerte de los peces y la falta de oxígeno en los cuerpos de agua. Para solucionar este problema, la ciudad ha aprobado una ley que estipula que sólo una pequeña parte del agua de lluvia de las nuevas construcciones puede fluir al sistema de alcantarillado. El resto debe evaporarse o filtrarse.

Infraestructura verde para el microclima.

El gobierno federal ve la ciudad esponja como parte de su estrategia integral de adaptación al cambio climático. Enfoques innovadores para la infraestructura verde, como los del EL Se necesitan medidas para fortalecer el microclima de las ciudades. El informe de seguimiento del DAS también muestra que las investigaciones muestran que menos de la mitad de las propiedades residenciales están aseguradas contra riesgos naturales. Es necesario actuar aquí.

En términos de protección del clima, la calidad de vida de los habitantes de las ciudades también se beneficia. Las medidas ecológicas, como la creación de estanques para almacenar agua de lluvia, no sólo pueden mantener el agua limpia, sino también ayudar a enfriar la ciudad y protegerla de inundaciones. Un ejemplo podría ser un nuevo bloque de apartamentos equipado con un estanque y plantas para purificar el agua.

Cada vez más ciudades confían en el concepto de ciudad esponja. Ya se están llevando a cabo proyectos piloto en Suiza, donde se invierten más de 43 millones de francos en medidas estructurales de prevención. En Winterthur, por ejemplo, el agua de lluvia de los edificios escolares se utiliza para regar parques y espacios verdes.

Con las medidas adecuadas y voluntad de cambio, la idea de la ciudad esponja podría sentar un precedente no sólo en Berlín, sino en muchas otras ciudades de origen europeo. Ha llegado el momento de adoptar conceptos respetuosos con el clima en las ciudades: ¡algo es importante!