Bombódromo: ¡El trabajo de limpieza revela secretos amenazadores del pasado!
La evacuación del bombardero de Brandeburgo se prolongará hasta 2030. 180 trabajadores protegen los peligrosos restos de munición en Kyritz-Ruppiner Heide.

Bombódromo: ¡El trabajo de limpieza revela secretos amenazadores del pasado!
En el noroeste de Brandeburgo, en la pintoresca Kyritz-Ruppiner Heide, se libra una elaborada batalla contra los fantasmas de las pasadas actividades militares. La zona fue un área de entrenamiento militar para el ejército soviético hasta 1993, y aún hoy la situación muestra que las consecuencias de estos tiempos están lejos de terminar. Como informa Tagesschau, todavía hay cientos de miles de granadas, cohetes y restos explosivos bajo tierra, entre ellos numerosos peligros en forma de municiones de racimo.
Actualmente, 180 trabajadores están ocupados limpiando la zona de armas prohibidas internacionalmente. El trabajo se realiza mano a mano mediante sondas, palas y excavadoras blindadas. Las distancias de seguridad de al menos 50 metros garantizan que los equipos de limpieza no corran peligro directo durante sus operaciones. El jefe de operaciones técnicas, Gerd Fleischhauer, y su equipo detonan periódicamente las bombas encontradas, algunas de las cuales proceden de reservas soviéticas.
Liquidación prolongada hasta 2030
La remoción de municiones, que comenzó en 2017, estaba originalmente programada para completarse en 2025, pero el progreso es más lento de lo esperado. Según rbb24, los responsables esperan que los trabajos duren probablemente hasta 2030. A finales de julio de 2025 ya se había limpiado el 76% de la zona sospechosa, que incluye alrededor de 7.500 municiones. Los costes totales de los trabajos de limpieza se estiman en unos 200 millones de euros.
No se debe subestimar el nivel particular de peligro que plantean las municiones en racimo. Muchos de estos artefactos explosivos no detonan y permanecen en el suelo como bombas sin detonar, lo que complica toda la situación de seguridad. Un rayo de esperanza para los residentes: se benefician de las operaciones de demolición, ya que las viviendas alquiladas representan una buena fuente de ingresos para los trabajadores de limpieza.
Un destino para los amantes de la naturaleza.
La zona también tiene una segunda faceta: algunas partes de la zona son ahora accesibles como un paraíso natural para caminantes, ciclistas y paseos en carruajes tirados por caballos. La resistencia al uso del lugar como zona de entrenamiento militar, especialmente después de la reunificación, ha llevado a que la zona no sólo se utilice con fines militares, sino que también ofrezca un espacio para la recreación, como dejan claro los responsables del parque natural en sus planes futuros de abrir un parque estrella en la región.
Este proyecto de eliminación de artefactos explosivos es único en el mundo, y no sólo por la cantidad de materiales peligrosos que genera. Es el único de su tipo en Alemania donde realmente se utilizaron municiones en racimo. La limpieza comenzó con la entrada en vigor de la Convención de Oslo en 2010, que dio a Alemania once años para limpiar estos legados mortales.
Los avances están coordinados por la Agencia Federal de Bienes Raíces (BImA), que trabaja en la eliminación en colaboración con el Ministerio Federal de Asuntos Exteriores. A pesar de los esfuerzos, está claro que la contaminación causada por la tierra contaminada, que ya ha sido denunciada ante la ONU, ha proyectado su sombra sobre toda la región. Seguimos entusiasmados con la evolución de los próximos años, porque todavía queda un largo camino por recorrer hasta 2030 para liberar finalmente el bombódromo entre sí.