Disturbios en el ICE: ¡Los fanáticos de Cottbus causan caos en el camino a Múnich!
El 2 de noviembre de 2025 se produjeron disturbios y operaciones policiales en torno al partido de tercera división entre el Energie Cottbus y el 1860 Munich.

Disturbios en el ICE: ¡Los fanáticos de Cottbus causan caos en el camino a Múnich!
El sábado 1 de noviembre de 2025 se produjeron importantes disturbios en torno a un partido de tercera división entre el Energie Cottbus y el 1860 Munich, que desembocaron en una operación policial masiva. Según los informes, alrededor de 250 aficionados de Cottbus se encontraban en la ICE 503 hacia Múnich de camino al estadio. La policía federal tuvo que intervenir porque muchos de estos aficionados viajaban sin billetes válidos y había cierto caos en el tren. Alto RBB La policía federal informó que alrededor de 130 de los aficionados controlados no pudieron mostrar su entrada.
Se vigiló especialmente la llegada de los aficionados a Cottbus, por lo que el tren fue desviado a una vía separada para facilitar el control. Esto fue necesario porque ya antes del partido ya había indicios de posibles disturbios. Durante la inspección en el tren, finalmente dos asientos resultaron dañados y las superficies de los asientos literalmente fueron arrancadas de sus anclajes. El incidente no sólo causó revuelo, sino que también volvió a poner de relieve la situación de seguridad en torno a los partidos de fútbol.
Consecuencias para los clubes y los contribuyentes
Los acontecimientos de Munich también plantean interrogantes que van mucho más allá de los disturbios. Algunos estados federales, incluido Renania del Norte-Westfalia, están bajo presión para adoptar regulaciones similares a las de Bremen. Allí, el Tribunal Constitucional Federal decidió que los clubes de fútbol pueden, en casos especiales, contribuir a los costes de las operaciones policiales. La discusión gira principalmente en torno a la carga financiera que podrían enfrentar los contribuyentes y los clubes. Alto espectáculo deportivo Muchos aficionados y el público no comprenden por qué los contribuyentes deberían pagar a la policía en eventos de servicio como los partidos de fútbol.
El impacto financiero podría afectar especialmente a los clubes más pequeños, mientras que los clubes más grandes, como el Borussia Dortmund y el 1. FC Köln, que ya pagan salarios elevados, podrían estar dispuestos a adaptarse a las nuevas exigencias financieras. Actualmente se está discutiendo la distribución justa de los costes y una posible regulación de las tarifas. Las sugerencias incluyen, entre otras cosas, la creación de un fondo al que todos los clubes contribuyan para cubrir los gastos de las operaciones policiales.
A la vista de los incidentes del fin de semana, queda claro que la situación de seguridad en el fútbol no es sólo un problema para los aficionados y los clubes, sino que también tiene implicaciones sociales de gran alcance. La situación exige una solución común para garantizar la seguridad y al mismo tiempo mantener la carga para todos los involucrados dentro de un rango aceptable.