Procesionaria del roble en Havelland: ¡alerta roja para la salud!
En Havelland aumenta el riesgo para la salud causado por la procesionaria del roble. Se analizan medidas de control y riesgos.

Procesionaria del roble en Havelland: ¡alerta roja para la salud!
A medida que avanza el verano en Alemania con sus días cálidos, las comunidades y los ciudadanos luchan cada vez más contra un efecto secundario indeseable. El Procesionaria del roble, una especie nativa de mariposa, causa problemas de salud y problemas forestales. En particular, sus orugas, que producen pelos urticantes a partir de abril y mayo, contienen veneno de ortiga, que puede provocar picazón, erupciones cutáneas y problemas respiratorios al contacto.
El riesgo para la salud no sólo existe durante la infestación. Incluso después de que las orugas desaparecen, el pelo y la piel de las larvas que quedan son una amenaza potencial. Esto también confirma que Agencia Federal de Medio Ambiente, lo que indica que pueden presentarse síntomas como enrojecimiento de la piel, irritación de los ojos e incluso reacciones de shock alérgico.
Medidas de control en la región.
En el distrito de Havelland se toma en serio este asunto. Aquí se creó una lista de las carreteras regionales afectadas para planificar medidas de control específicas. En mayo, 726 robles fueron tratados mediante medidas tanto químicas como biológicas. Un aspecto interesante es la consideración abubilla utilizar como enemigo natural para controlar la población de orugas. Sin embargo, queda por ver cuán eficaz será realmente este enfoque.
Tampoco se deben descuidar los recursos financieros. El coste medio del control es de unos 5.000 euros al año para el control del suelo y de 7.000 euros para la aspiración de las orugas. En total, la región gasta alrededor de 12.000 euros al año en estas medidas.
Riesgos y precauciones para la salud.
La procesionaria del roble ha aumentado significativamente en los últimos años, especialmente en el noreste, suroeste y Renania del Norte-Westfalia. El aumento de la infestación en ciudades como Rhinow ha llevado a que se recopile información sobre este riesgo para la salud y se envíe a empresas especializadas para su extracción. El Espejo señala que estas orugas pueden suponer un riesgo para la salud incluso en caso de infestaciones débiles y poco uso humano.
Para proteger a la población, se deben colocar señales de advertencia y barreras en las zonas forestales afectadas. Los expertos recomiendan utilizar agentes de control químicos o biológicos sólo cuando las alternativas no sean suficientes para evitar daños a especies no objetivo.
La pregunta esencial sigue siendo: ¿Cómo podemos combatir con éxito la propagación de la procesionaria del roble sin poner en peligro el medio ambiente y al mismo tiempo proteger la salud de las personas? El debate sobre medidas de control sostenibles está en pleno apogeo y será apasionante ver qué soluciones resultan eficaces en última instancia.