Nuevo brote de gripe aviar: ¡10.000 patos pekineses en riesgo!
Brote de gripe aviar en el distrito de Märkisch-Oderland: 10.000 patos pekineses afectados. Se esperan más muertes debido a la enfermedad.

Nuevo brote de gripe aviar: ¡10.000 patos pekineses en riesgo!
La preocupación por la gripe aviar está aumentando nuevamente. En Brandeburgo se ha detectado un nuevo caso de gripe aviar en una granja avícola de Sietzing, en el municipio de Letschin. La granja, que alberga alrededor de 10.000 patos pekineses, fue examinada por el Instituto Friedrich Loeffler y pudo detectar el virus. Actualmente no está claro cuándo se podrá sacrificar a los animales, pero podría ser al día siguiente. Lo más dramático es que este otoño ya han muerto más de 130.000 gansos y patos en el distrito a causa de esta enfermedad animal. Brandeburgo es uno de los estados federados de Alemania más afectados por la gripe aviar, según informa Espejo diario.
Pero ¿cuáles son las causas de estos brotes? Además de los cambios estacionales a los que muchos agricultores ya están atentos, existen numerosos factores que afectan la salud de las aves de corral. La calidad del agua también es una parte importante de la cría de animales, especialmente si los peces se crían cerca o en la misma granja. El valor del pH del agua juega aquí un papel decisivo. Es necesario un equilibrio ideal en el agua para garantizar el bienestar de los animales y evitar enfermedades. El pH recomendado para la acuicultura está entre 6,5 y 8,5, teniendo cada pez unas necesidades específicas, explicó mar de cosecha.
Efectos de los cambios de pH.
¡Volvamos a la gripe aviar! Los brotes no sólo tienen un impacto directo en la ganadería, sino que también alimentan los temores económicos. Muchos agricultores se preguntan cómo pueden mantener sus negocios en estos tiempos. El equilibrio del valor del pH del agua puede jugar un papel decisivo dependiendo de las circunstancias. Si el valor del pH es demasiado bajo, los peces sufren estrés, lo que también puede afectar la salud de los patos y gansos. Un valor de pH superior a 8,5 también puede resultar estresante para los animales y hacerlos más susceptibles a las enfermedades.
En la práctica, esto significa que los agricultores deben controlar el pH con regularidad. Actualmente existen técnicas y herramientas que permiten controlar y, si es necesario, regular estos valores. Dispositivos como medidores de pH o aplicaciones de software especiales como las de mar de cosecha puede ayudar a vigilar la calidad del agua y proporcionar información oportuna sobre los ajustes necesarios.
Se mantiene la esperanza de que las empresas afectadas puedan contener el riesgo de gripe aviar y criar animales sanos mediante medidas específicas y un seguimiento exhaustivo. Será emocionante ver cómo reaccionan las autoridades responsables y los agricultores ante la situación actual y qué medidas toman a largo plazo para prevenir brotes de este tipo en el futuro.