El cambio climático amenaza con hundir el río Spree y el Havel. ¿Y ahora qué?

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Las aguas del Oder-Spree sufren el cambio climático y la contaminación; Se necesitan urgentemente medidas para mejorar.

Die Gewässer in Oder-Spree leiden unter Klimawandel und Schadstoffen; Maßnahmen zur Verbesserung sind dringend erforderlich.
Las aguas del Oder-Spree sufren el cambio climático y la contaminación; Se necesitan urgentemente medidas para mejorar.

El cambio climático amenaza con hundir el río Spree y el Havel. ¿Y ahora qué?

Las aguas de Berlín y Brandeburgo están sometidas a una enorme presión. Reportado el 17 de julio de 2025 RBB24 sobre las alarmantes condiciones en los ríos y lagos de la región. Los problemas son diversos: el cambio climático, los aportes contaminantes y el uso excesivo ejercen presión sobre la calidad del agua, que sólo se considera suficiente en unas pocas zonas. Desde hace años, la situación ecológica general del Spree se encuentra estancada en 4+ y la del Havel en 4-, lo que se clasifica como “insatisfactorio”.

Es especialmente preocupante la reiterada evaluación deficiente: en ninguno de los puntos de medición a lo largo del Spree y Havel se obtuvieron buenos resultados. Ocho de los 56 puntos de medición muestran una preocupante calificación “roja”, mientras que otros 27 se encuentran en la categoría “naranja”. Esto refleja mal los esfuerzos para implementar la Directiva Marco del Agua de la UE. Incluso existe el riesgo de sanciones a partir de 2027 si no se mejora el estado de las aguas.

Principales causas y efectos

Las causas de la alarmante calidad del agua se identifican rápidamente: la agricultura, especialmente el uso de fertilizantes, y las aguas residuales industriales son las principales causas de la contaminación. En particular, los niveles de fosfato en Spree y Havel no han mejorado con los años. Las concentraciones de nutrientes están aumentando mientras que los caudales de los ríos están disminuyendo rápidamente.

Mientras que en Spree y Havel los niveles de agua han descendido casi un 50 por ciento, los expertos informan de un peligroso aumento de la temperatura del agua. Esto no sólo podría poner en peligro el ecosistema, sino también provocar un aumento de las inundaciones. Después de fuertes lluvias, el centro de la ciudad de Berlín se ve afectado por un sistema de alcantarillado combinado. Cada año se extraen de las aguas berlinesas unas 400 toneladas de basura, lo que subraya la urgencia de tomar medidas de mejora.

Retos a escala de la UE

Una mirada a las aguas europeas muestra un panorama similar. Alto Parlamento Europeo En 2021, sólo el 37 por ciento de las aguas superficiales de la UE cumplían los criterios de “buen” estado ecológico. La principal responsabilidad recae en los productos químicos industriales, los productos agrícolas como los pesticidas y los nuevos contaminantes como los microplásticos que ingresan a los cursos de agua a través de la lluvia. También en Alemania la proporción de aguas ecológicamente intactas es del 9 por ciento, justo por debajo de la media de la UE.

La urgencia de mejorar la calidad del agua en toda Europa se ve subrayada por los llamamientos a adoptar medidas más eficaces para reducir la contaminación química. Es urgente reducir la carga de bacterias resistentes a los antibióticos, microplásticos y pesticidas químicos para minimizar los riesgos para la salud de la población.

Pasos futuros y recomendaciones

Para abordar los problemas, los expertos piden un mayor compromiso y recursos para medidas de protección del agua. Pero también hay comentarios positivos: los proyectos de renaturalización, como los del Bajo Havel, empiezan a tener éxito y aportan mejoras a la situación ecológica. Sin embargo, para alcanzar los objetivos de calidad del agua de la UE, son necesarias medidas integrales que mejoren la velocidad del flujo de las masas de agua y limiten las entradas de contaminantes.

La responsabilidad no sólo recae en la política y la agricultura, sino también en cada individuo que pueda reconocer la importancia del agua potable y tomar las medidas adecuadas. Si trabajamos juntos, podremos proteger a largo plazo las aguas de Berlín, Brandeburgo y de toda Europa.