Cierra la floristería en Wittstock: ¡los clientes ahorran dinero y aumenta la competencia!
Cathrin Niemann cierra su floristería en Wittstock. Aumento de costes y pérdida de poder adquisitivo como motivos. Descuentos en artículos de decoración.

Cierra la floristería en Wittstock: ¡los clientes ahorran dinero y aumenta la competencia!
Cathrin Niemann, propietaria de la floristería de la Königstraße en Wittstock, tomó la triste decisión de cerrar su tienda a finales de noviembre. La tradición de 30 años que comenzó en la florería de su madre y continuó con su propio nombre en 2019 ahora está llegando a un final abrupto. Los desafíos económicos, que se caracterizan principalmente por mayores costos operativos y menos personal, han hecho que el negocio no sea rentable. "Los clientes ahorran en flores y compran principalmente en ocasiones especiales", informa Niemann en una entrevista.
Con un precio de 20 euros por un florero, a menudo apenas queda la mitad de los ingresos. Esto muestra cuán tensa es la situación para muchos minoristas que luchan en el clima económico actual. Según el presidente de la asociación de PYME de Wittstock, Detlef Beuß, el poder adquisitivo ha disminuido considerablemente. La competencia de los supermercados que ofrecen flores a precios más baratos también representa un desafío importante. Además, muchos clientes consideran extremadamente problemáticas las opciones de aparcamiento en el centro de la ciudad, lo que les facilita decidirse a comprar en tiendas sin aparcamiento gratuito.
Un desafío innegable
Annett Passow, propietaria de otra floristería, lamenta el cierre: "Es realmente una lástima, mucha gente ahorra en artículos de lujo, como ramos de flores". Además de los desafíos en las ventas, Niemann también ve una injusticia en el hecho de que los comerciantes de flores y plantas en el mercado semanal no tienen que pagar el precio de sus puestos. Estas condiciones dificultan la competencia de los minoristas.
Cathrin Niemann ya tiene planes para el futuro. Le gustaría involucrarse en el sector social y está interesada en un nuevo empleo. Es de esperar que en su próximo paso demuestre buena mano y pueda dejar atrás los desafíos de los últimos años.
Mientras tanto, los clientes que todavía estén buscando un bonito ramo de flores o quieran comprar artículos decorativos podrán beneficiarse de un descuento del 30 por ciento antes de que la tienda cierre finalmente las puertas. Es un paso más en el cambiante panorama minorista de Wittstock, donde cada vez es más difícil mantener el comercio minorista tradicional.
Con el cierre de su negocio llega a su fin una era que abarca tanto el aspecto personal como el económico. Los clientes que apreciaban la floristería de Cathrin Niemann la extrañarán, porque la pequeña tienda no sólo era un lugar de venta, sino también parte de la comunidad.