Dobrindt anuncia un drástico endurecimiento del asilo y polémicas deportaciones
El ministro federal del Interior, Dobrindt, invita a los vecinos europeos a reformar el sistema de asilo. Las deportaciones a Afganistán han sido criticadas.

Dobrindt anuncia un drástico endurecimiento del asilo y polémicas deportaciones
En una reunión celebrada hoy en Zugspitze, el ministro federal del Interior, Alexander Dobrindt, y sus colegas de varios países europeos, entre ellos Francia, Polonia, Austria, Dinamarca y la República Checa, fijaron el rumbo para un sistema europeo de asilo más estricto. Una cosa está clara para los políticos: las cosas tienen que suceder más rápido y más eficientemente. Dobrindt pidió rapidez en los procedimientos de asilo y la eliminación de los controles triples. También se está debatiendo si en el futuro los procedimientos de asilo podrán realizarse también en terceros países sin que los solicitantes tengan que tener un vínculo con estos países. Las deportaciones estandarizadas a Siria y Afganistán también deberían ser la norma en el futuro, como informa Deutschlandfunk.
En este contexto, esta mañana tuvo lugar un controvertido vuelo de deportación a Kabul, en el que 81 afganos, todos ellos obligados legalmente a abandonar el país y que habían cometido delitos en el pasado, fueron devueltos a su patria. Entre los devueltos se encontraban 15 personas de prisiones bávaras y 13 de Baden-Württemberg. Los críticos, incluidas las organizaciones de derechos humanos Amnistía Internacional y Pro Asyl, expresaron profundas preocupaciones. En vista de la catastrófica situación de los derechos humanos en Afganistán, donde la tortura, las ejecuciones extrajudiciales y las desapariciones forzadas son habituales, la huida de deportación se considera muy arriesgada, según el Tagesschau (https://www.tagesschau.de/inland/abschiebungen-afghanistan-wiederungen-100.html).
Oposición y crítica a las deportaciones
Amnistía Internacional y Pro Asyl describieron las deportaciones como una clara violación del derecho internacional porque los talibanes gobiernan con fuerza brutal. Por ello, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas, Volker Türk, pide el cese inmediato de todas las deportaciones a Afganistán. Advirtió que los retornos forzosos podrían poner a los afectados en grave peligro. Dobrindt, por su parte, defendió las medidas y explicó que no podría haber derecho de residencia para los delincuentes graves. El canciller Friedrich Merz expresó su agradecimiento a Qatar por su apoyo en la realización del vuelo de deportación, pero al mismo tiempo subrayó que el reconocimiento diplomático de los talibanes no está a la vista. Esta actitud ambivalente del gobierno federal está provocando mucho debate en el panorama político y, no menos importante, entre los ciudadanos.
Queda por ver cómo evolucionará la situación. Más allá de las medidas políticas y de la crítica situación en Afganistán, surge la pregunta sobre la responsabilidad de Europa y Alemania en esta compleja situación de crisis. No se deben perder de vista los derechos humanos, especialmente cuando se trata del regreso de los solicitantes de asilo rechazados. La forma en que reaccionen los políticos aquí será de gran importancia en las próximas semanas y meses. En cualquier caso, este primer vuelo de deportación en un año está provocando un tenso intercambio sobre las discusiones en curso sobre la política de asilo. La situación de muchas personas en Afganistán es actualmente aún más precaria que nunca, lo que hace que la repatriación de los deportados parezca crítica, como también señala [ZDF](https://www.zdfheute.de/politik/afghanistan-ab Schiebeflug-un-kritik-volker-tuerk-amnesty-proasyl-100.html).