Alerta roja para MV: ¡capacidad financiera para actuar en peligro!

Transparenz: Redaktionell erstellt und geprüft.
Veröffentlicht am

Mecklemburgo-Pomerania Occidental se enfrenta a desafíos financieros: el Tribunal de Cuentas advierte del inminente colapso financiero y pide reformas.

Mecklenburg-Vorpommern steht vor finanziellen Herausforderungen: Der Landesrechnungshof warnt vor dem drohenden Finanzkollaps und fordert Reformen.
Mecklemburgo-Pomerania Occidental se enfrenta a desafíos financieros: el Tribunal de Cuentas advierte del inminente colapso financiero y pide reformas.

Alerta roja para MV: ¡capacidad financiera para actuar en peligro!

En Mecklemburgo-Pomerania Occidental hay muchos problemas en las arcas: el Tribunal de Cuentas del Estado está muy preocupado por la situación financiera del estado. La presidenta, la Dra. Martina Johannsen, ha hecho sonar las alarmas y advierte de una grave amenaza a la capacidad financiera para actuar. Esto sucede en el contexto de los próximos debates sobre el doble presupuesto 2026/2027. Después de años de consolidación financiera, el gobierno estatal aparentemente no ve otra salida que abandonar el rumbo recuperado.

Actualmente, los gastos están aumentando rápidamente, mientras que los ingresos sólo aumentan lentamente. Según Johannsen, en los próximos años se esperan números rojos y no sólo el gobierno regional, sino también los municipios deben esperar una caída dramática. Por ello, el Tribunal de Cuentas pide un replanteamiento de la política financiera: los ingresos deberían representar el límite superior de los gastos. Porque sin una priorización claramente definida y una consolidación consistente de las tareas gubernamentales, la solvencia queda en el camino.

Retos y previsiones financieras

Si miras hacia el futuro, las cosas serán sombrías. Se pronostica una brecha de alrededor de 3 mil millones de euros para los años 2028 a 2030. No hay signos de recuperación a la vista y la dependencia de los fondos federales y los subsidios de la UE sigue siendo alta. Los recortes parecen inevitables, mientras que la evolución fiscal sigue siendo bastante moderada. No hay aquí ningún rayo de esperanza: no cabe esperar ingresos fiscales adicionales apreciables. También hay cargas ocultas, como las obligaciones futuras en materia de pensiones, que ascienden a casi 10.000 millones de euros.

El creciente gasto social, que se espera que alcance los 2.800 millones de euros en 2026 e incluso los 2.900 millones de euros en 2027, también ensombrece la evolución financiera. Se espera que los gastos de personal superen el umbral de los 3.000 millones de euros en 2027. Al mismo tiempo, existe el riesgo de una disminución de las inversiones, que podrían caer a sólo 1.600 millones de euros en 2027.

Reformas y necesidad de prioridades

El uso de préstamos para equilibrar el presupuesto para 2026 y 2027 crea riesgos adicionales. Ya es necesario utilizar reservas y préstamos para cubrir un déficit a corto plazo de más de 300 millones de euros en ambos años. El ministro de Finanzas, Heiko Geue (SPD), intenta presentar al gobierno estatal de manera positiva, pero admite que los problemas son enormes. El alto gasto social y una economía estancada están llevando el presupuesto estatal al borde del abismo.

La noticia positiva: el nivel de deuda se redujo en más de 620 millones de euros y el informe de estabilidad de 2025 confirma el cumplimiento del freno de deuda. Pero esto podría no ser suficiente. El Tribunal de Cuentas pide una acción decisiva y un replanteamiento de la responsabilidad del Estado para que el ámbito financiero no colapse.

Además de las preocupaciones financieras, la Oficina de Auditoría del Estado ha publicado una versión actualizada de su circular sobre el "uso adecuado de la tecnología de la información", que regula los requisitos de documentación y el proceso de contratación en el sector de TI. Esto también debería constituir la base para una organización administrativa económica y estará disponible en forma adaptada periódicamente, como se muestra en lrh-mv.de mostrado.

El próximo período mostrará si el gobierno estatal tomará las medidas necesarias para estabilizar la situación financiera. Sin embargo, las señales apuntan a una tormenta y sin reformas fundamentales será difícil contrarrestar los desafíos del ejercicio.