Ataques brutales a los servicios de emergencia: ¡agentes de policía en MV en la mira!
Ataques brutales contra agentes de policía en Mecklemburgo-Pomerania Occidental: el aumento de la violencia durante las operaciones rutinarias preocupa a los servicios de emergencia y a los sindicatos.

Ataques brutales a los servicios de emergencia: ¡agentes de policía en MV en la mira!
Últimamente han aumentado los informes sobre ataques brutales a los servicios de emergencia en Alemania. Especialmente en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, la creciente violencia contra agentes de policía, paramédicos y bomberos provoca preocupación. El fin de semana pasado en Schwerin, un agente de policía fue brutalmente atacado y pateado hasta dejarlo inconsciente durante una operación. Sin embargo, su colega pudo defenderse de nuevos ataques, pero el incidente demuestra una vez más que las fuerzas de seguridad corren cada vez más peligro. Alto SVZ Este es sólo un ejemplo entre muchos, porque el número de ataques violentos de este tipo está aumentando.
Se sabe que en el marco de una operación de disturbios, un hombre de 29 años golpeó en la cara a un agente de policía en Neubrandenburg. El resultado: lesiones y una necesaria hospitalización del oficial. El perpetrador ahora ha sido ingresado en un hospital psiquiátrico. Estos incidentes no son casos aislados. En Greifswald, agentes de la policía civil fueron atacados durante una pelea; Uno de los agentes tuvo que ser hospitalizado y estará de baja por un largo tiempo. En Rostock, un agente de policía se rompió la mandíbula mientras detenía a un acosador: un ataque grave que demuestra lo tensa que es la situación. En Mecklemburgo, Suiza, las operaciones rutinarias se han convertido en verdaderas situaciones de crisis, en las que a veces los funcionarios reciben patadas y palizas.
Violencia cotidiana contra agentes de policía
Comisiones y el sindicato de policías (GdP) han dado la voz de alarma. Alto Mundo En toda Alemania, 162 agentes de policía son víctimas de delitos cada día, nueve de los cuales resultan gravemente heridos. Oliver Malchow, presidente federal del GdP, afirma que el umbral de inhibición para las agresiones físicas a la policía ha disminuido considerablemente. Lo preocupante es que el público a menudo sólo presta atención a los ataques durante manifestaciones o eventos deportivos. A menudo se ignora la violencia cotidiana que experimentan los agentes de policía en sus operaciones habituales.
Para ilustrar mejor el problema, cabe mencionar que desde 1997 se han eliminado alrededor de 15.600 puestos de policía en todo el país, lo que ha empeorado aún más la situación. Según el GdP, los funcionarios se sienten cada vez más abrumados y exigen más personal para llevar a cabo sus tareas y garantizar la seguridad de los ciudadanos. La tasa de resolución de robos residenciales es inferior al 15 por ciento, lo que aumenta aún más la frustración entre los agentes.
Una tendencia preocupante
El debate sobre la violencia contra y por la policía se ha vuelto más intenso en los últimos años. bpb Destaca que los enfrentamientos violentos han aumentado en la vida cotidiana de los agentes, no sólo en grandes eventos. La policía tiene el monopolio estatal de la violencia y el uso de la coerción siempre requiere una base legal. Sin embargo, todavía hay casos de uso ilegítimo de la fuerza y la diferencia entre violencia legítima e ilegítima suele ser difícil de distinguir.
La legislatura respondió a la creciente violencia con la ley de 2017 que creó el delito de “agresión a agentes del orden”. Sin embargo, la disposición a denunciar los casos a la policía sigue siendo baja. Muchos agentes denuncian violencia física en el desempeño de sus funciones; Las estadísticas muestran un claro aumento de los actos de resistencia contra agentes de policía desde los años noventa. Al mismo tiempo, el discurso social y político rara vez se centra en la violencia cotidiana que experimentan muchos agentes de policía.
Ya es hora de que estas cuestiones pasen al centro del debate público y político. Los servicios de emergencia merecen un entorno de trabajo seguro y el respeto de la sociedad.