Cierra la guardería en Cölpin: ¡70 niños buscan un nuevo hogar!

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La guardería de Cölpin, cerca de Nuevo Brandeburgo, cierra debido a defectos de construcción y a una protección contra incendios insuficiente. Los niños son reubicados.

Die Kita in Cölpin bei Neubrandenburg schließt wegen Baumängeln und ungenügendem Brandschutz. Kinder werden umplatziert.
La guardería de Cölpin, cerca de Nuevo Brandeburgo, cierra debido a defectos de construcción y a una protección contra incendios insuficiente. Los niños son reubicados.

Cierra la guardería en Cölpin: ¡70 niños buscan un nuevo hogar!

En Cölpin, cerca de Nuevo Brandeburgo, a finales de año se produce un cambio desafortunado: la guardería local (Kita) tiene que cerrar. La razón es que no se ha prorrogado la licencia de explotación expedida por el distrito de los lagos de Mecklemburgo. Hasta entonces, en la guardería asistirán unos 70 niños, que ahora tendrán que ser alojados en otras instalaciones de la zona de Nuevo Brandeburgo. Lamentablemente, estas medidas son necesarias porque se identificaron graves defectos de construcción y medidas de protección contra incendios inadecuadas. Un intento de reestructuración planificado fracasó debido a los elevados costes y a una gran cantidad de requisitos burocráticos, lo que complicó aún más la situación para los afectados. El operador de esta guardería es la Oficina de Juventud y Bienestar Social, que ahora se enfrenta al importante desafío de aclarar las preocupaciones de padres e hijos. Así lo informa el noticias diarias.

Sin embargo, el cierre en Cölpin no es la única señal de advertencia en el panorama asistencial actual. El 15 de mayo de 2025 tuvo lugar en Brandeburgo la jornada de acción “Kita-Kollaps”, donde padres, educadores y guarderías llamaron la atención sobre las quejas. Organizado por Robert Witzsche, se expresó en voz alta el descontento con las condiciones en muchas guarderías y jardines de infancia. La creciente necesidad de atención, unida a un número insuficiente de educadores, es un problema enorme: la proporción actual de atención en las guarderías es de un especialista por cada 4,25 niños, mientras que en las guarderías es de uno por cada 10 niños. Desde la perspectiva de los involucrados, sería mejor una proporción de atención de 1 a 3 para niños menores de tres años y de 1 a 6 para niños mayores. También se critica la planificación presupuestaria de la coalición SPD/BSW; Las medidas de austeridad prometidas podrían incluso poner en peligro 40 puestos de trabajo en Cottbus. Estos avances muestran claramente que la educación en las guarderías es un tema que debe considerarse de forma integral, como describe detalladamente rbb24.de.

Situación de la asistencia en las guarderías de Berlín

Una mirada más allá de las fronteras nacionales muestra que actualmente se debaten problemas similares en Berlín. Próximamente se celebrará la segunda “Mesa Redonda de Guarderías” y se esperan diferentes valoraciones sobre la situación de la asistencia. La empresa de guarderías City informa de una situación positiva del personal: el 94 por ciento de las guarderías cumplen los requisitos legales para niños menores de tres años. Sin embargo, persiste el deseo de mejorar: la asociación de guarderías pequeñas y medianas ha subrayado que hay que tomar en serio las opiniones de los especialistas sobre la sobrecarga. La proporción de cuidados en Berlín es actualmente de 1 a 5,1 para niños menores de tres años y de 1 a 7,3 para niños mayores. El debate sobre si se pueden cumplir estos estándares sigue siendo apasionante e importante.

A pesar de las noticias, en parte positivas, procedentes de Berlín, los retos siguen siendo grandes. Las oleadas de enfermedades a menudo provocan la ausencia de trabajadores más cualificados, lo que a su vez supone una tensión adicional para la situación de los cuidados. La asociación ya pide que se aumenten los días de cierre para aliviar la carga de los equipos de las guarderías. En resumen, se puede decir que la situación en las guarderías, sin importar en qué parte de Alemania, se ha convertido en un tema central que debe incluirse urgentemente en la agenda. En vista de los problemas existentes con el cierre de la guardería en Cölpin y la tensa situación en Brandeburgo y Berlín, está claro que es hora de encontrar soluciones que hagan justicia tanto a los niños como a los educadores.