Rostock en la crisis de los cúteres: ¡los barcos destartalados cuestan una fortuna a las ciudades!

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En Mecklemburgo-Pomerania Occidental, el hundimiento de viejos barcos pesqueros supone una carga financiera para las comunidades. Rostock registró numerosos accidentes.

In Mecklenburg-Vorpommern belastet das Sinken alter Fischkutter Kommunen finanziell. Rostock verzeichnete zahlreiche Havarien.
En Mecklemburgo-Pomerania Occidental, el hundimiento de viejos barcos pesqueros supone una carga financiera para las comunidades. Rostock registró numerosos accidentes.

Rostock en la crisis de los cúteres: ¡los barcos destartalados cuestan una fortuna a las ciudades!

En Mecklemburgo-Pomerania Occidental, un problema recurrente está provocando problemas financieros en ciudades y comunidades: el hundimiento de viejos barcos de pesca. Este fenómeno es cada vez más común y supone una carga para las arcas de los municipios afectados, mientras que la flota en ruinas a menudo ya no se puede utilizar como cafetería rústica.

El mayor problema parece estar en Rostock. Según NDR, el capitán de puerto Falk Zachau ha experimentado un aumento de los incidentes en los últimos cinco años: ocho cúteres se vieron afectados. Los barcos antiguos, cuyo desgaste y mantenimiento deficiente son cada vez más el centro de atención, son a menudo la causa de accidentes. Ejemplos como el del cúter “Luna Rossa”, que tuvo que bombear agua a finales de julio, muestran lo rápido que puede ocurrir un accidente. Este cúter ya se había hundido tres años y medio antes tras una tormenta.

El estrés del rescate

Las consecuencias financieras son enormes. El cúter Nordland III, que se hundió en Greifswald en 2023, le costará a la ciudad alrededor de medio millón de euros. Además, los costes adicionales de rescate suponen una presión para las arcas. Una disputa legal sobre la responsabilidad entre la ciudad y el estado retrasa la eliminación y no logra encontrar responsabilidades claramente definidas. El cúter hundido "Rudolf Virchow" también causó revuelo en Stralsund cuando se filtró combustible al agua antes de que se pudieran instalar las barreras de aceite adecuadas. Los informes policiales también señalan que dos barcos se hundieron en sus atracaderos sin motivo conocido.

Las autoridades portuarias se quejan de un marco jurídico inadecuado que no permite a los municipios desmantelar a tiempo los barcos en problemas. Si bien los propietarios son responsables de sus barcos, muchos barcos viejos ni siquiera tienen que estar inscritos en el registro ni someterse a la inspección técnica del barco. Esto significa que incluso los barcos inactivos se acumulan en la superficie del agua sin que se tomen medidas preventivas.

Riesgos ambientales y desafíos globales

Sin embargo, el problema del desguace de buques trasciende las fronteras nacionales. En todo el mundo, los barcos viejos suelen ser eliminados en condiciones catastróficas, especialmente en el sur de Asia, en los llamados cementerios de barcos. Según Greenpeace, alrededor de 100.000 jóvenes trabajan allí con salarios extremos y en entornos laborales peligrosos. A menudo se ignoran las normas medioambientales y se liberan sustancias tóxicas de forma incontrolada. Los riesgos para la salud, como el polvo de amianto y los vapores tóxicos, ponen en peligro a los trabajadores a largo plazo, aunque es difícil identificarlos.

Los nuevos incidentes de barcos hundidos en Mecklemburgo-Pomerania Occidental ensombrecen los esfuerzos locales por encontrar soluciones y una gestión responsable. Puede que sea necesario repensar esto no sólo para reducir la carga financiera percibida sobre las ciudades, sino también para proteger el medio ambiente y tener en cuenta a las personas detrás de las estructuras de las agencias navieras.

Si los responsables logran crear unas condiciones marco claras y liquidar a tiempo los antiguos barcos pesqueros, el problema de los accidentes podría solucionarse considerablemente. Esto no sólo sería una ganancia financiera, sino también un paso hacia el uso sostenible de nuestros recursos hídricos.