Hansa Rostock corre el riesgo de sufrir consecuencias: ¡última oportunidad antes de que los focos se despidan!
El Hansa Rostock jugará contra el TSV 1860 Munich el 17 de septiembre mientras se derriban los viejos mástiles de iluminación.

Hansa Rostock corre el riesgo de sufrir consecuencias: ¡última oportunidad antes de que los focos se despidan!
En Rostock se avecina un momento decisivo: el miércoles 17 de septiembre a las 19:00 horas el Hansa Rostock jugará contra el TSV 1860 Munich y será el último partido para los tradicionales mástiles luminosos del Ostseestadion. Estos mástiles, que han estado en servicio desde 1970 y tienen una impresionante altura de 56 metros y pesan 34 toneladas, serán demolidos después del partido en casa, ya que su licencia de funcionamiento expira a finales de año. Mientras tanto, los aficionados esperan un resultado positivo, ya que Hansa sólo tiene seis puntos en los primeros cinco partidos y lucha contra un comienzo de temporada en falso.
La situación es tensa: el entrenador del Hansa, Daniel Brinkmann, presiona y exige a su equipo que actúe con más valentía, especialmente en el aspecto ofensivo. “A partir de ahora los pases hacia atrás están prohibidos”, anunció el técnico y apeló a más agresividad. El desempeño defensivo del equipo ha sido bueno hasta ahora, pero hay grandes problemas ofensivos. Brinkmann se responsabiliza de los errores anteriores y anuncia cambios de personal si no se realizan los ajustes necesarios en el estilo de juego. Exige identidad en el juego, presión agresiva y mejor trabajo en los segundos balones. En comparación, el TSV 1860 Munich es elogiado como un fuerte candidato para el ascenso, lo que no hace más que aumentar el desafío para Hansa.
Una emotiva despedida
El partido no será sólo un evento deportivo, sino también una emotiva despedida de los viejos mástiles de iluminación. Tras el pitido final, todos los aficionados están invitados a permanecer en sus asientos para presenciar la despedida. Esta campaña especial ilustra la estrecha conexión entre Hansa Rostock y los mástiles tradicionales. Mientras se derriban, ya se encuentra en proyecto el nuevo sistema de iluminación, cuya renovación costará unos tres millones de euros.
Para conseguir financiación para la fiel réplica de los mástiles, recientemente se celebró un juego benéfico. Atrajo a 20.000 espectadores y numerosas celebridades, entre ellas el ex jugador nacional Stefan Beinlich y el músico Marteria. Beinlich describió el ambiente como “como una reunión escolar”, lo que subraya la profunda conexión que los exjugadores tienen con el club. La gran mayoría de los socios ya votó a favor de replicar los mástiles en 2019, lo que demuestra lo importante que es este hito para los aficionados.
El miércoles se verá si Hansa Rostock no sólo puede afrontar la gran tarea contra los Leones de Múnich, sino también despedirse de los viejos mástiles. ¿Podrán juntar todo? Los próximos días serán cruciales para el futuro de este tradicional equipo de fútbol.