Martensmann inspira a Schwerin: ¡tradición, redspon y alegría!
El 9 de noviembre de 2025, el Martensmann fue recibido en Schwerin para celebrar la tradición y la amistad con Lübeck.

Martensmann inspira a Schwerin: ¡tradición, redspon y alegría!
El domingo 9 de noviembre de 2025, la ciudad de Schwerin vivió una acogida especial para el Martensmann, que vino de visita desde Lübeck. Cientos de habitantes de Schwerin se reunieron en la plaza del mercado para recibir al enviado de la ciudad hanseática. El marciano, esta vez interpretado por Stefan Pagel, trajo consigo un barril de Rotspon, que describió como un signo de “amistad de vecindad”. ¡Una verdadera explosión de la tradición del norte de Alemania! Durante la recepción festiva tuvo lugar también un tradicional debate entre Pagel y el alcalde de Schwerin, Sebastian Ehlers, en el que se discutieron las cuestiones del suministro de vino y la amistad de décadas entre Schwerin y Lübeck.
Con motivo de la visita de Martensmann se celebró en Schwerin la fiesta medieval “Martensmarkt”. Esta fiesta, animada desde el viernes por malabaristas y comerciantes en el centro histórico de la ciudad, constituye el escenario tradicional para la entrega del barril de Rotspon, que los Martensmann regalaron a los habitantes de Schwerin. Ehlers destacó la importancia de la cooperación entre las ciudades y describió la costumbre como un "signo de verdadera amistad". El propio Martensmann demostró ser muy popular durante sus visitas y pacientemente estuvo disponible para hacerse selfies, mientras repartía vino tinto y un delicioso mazapán de Lübeck a los entusiastas invitados.
Una costumbre con historia
La costumbre Martensman tiene una historia impresionante que se remonta al siglo XV. Originalmente fue entregado al entonces Duque de Schwerin como señal de amistad, pero expiró en 1817, para ser devuelto a la vida en 1991 por el entonces Primer Ministro de Schleswig-Holstein, Björn Engholm. Desde entonces, la recepción se celebra anualmente y en 2020 incluso recibió un lugar en el registro nacional de patrimonio cultural inmaterial, como informa Welt. ¡Un paso impresionante hacia la preservación de esta tradición!
El viaje de Martensmann se desarrolló tradicionalmente de una manera especial: el viernes partió de Lübeck en un carruaje de dos caballos, acompañado por músicos que acompañaron alegremente el camino hacia el festival. Todo el evento no es sólo una feliz celebración, sino también una parte importante de la identidad regional que está profundamente arraigada en la comunidad.
Queda por decir: Martensmann y su Rotspon no sólo son un motivo de alegría en Schwerin, sino también un símbolo del mejor barrio y de tradiciones ancestrales que cada noviembre hacen latir más rápido el corazón de la gente. Es evidente que los habitantes de Schwerin disfrutan de esta costumbre especial y los visitantes de Lübeck también pueden estar orgullosos de su tradición.
Quien no pudo asistir a este evento se perdió la convivencia festiva, las delicias culinarias y el ambiente cálido. Al final está claro: ¡tradiciones como estas unen a las personas y crean recuerdos duraderos!