Amarga realidad: ¡el desmantelamiento de la central nuclear de Lubmin tardará hasta 2040!

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Se retrasa el desmantelamiento de la central nuclear de Lubmin, cerca de Greifswald. Los costes ascenderán a 10.000 millones de euros y no estarán terminados hasta la década de 2040.

Rückbau des Kernkraftwerks Lubmin bei Greifswald verzögert sich. Kosten steigen auf 10 Milliarden Euro, Abschluss erst in den 2040er Jahren.
Se retrasa el desmantelamiento de la central nuclear de Lubmin, cerca de Greifswald. Los costes ascenderán a 10.000 millones de euros y no estarán terminados hasta la década de 2040.

Amarga realidad: ¡el desmantelamiento de la central nuclear de Lubmin tardará hasta 2040!

El desmantelamiento de la central nuclear de Lubmin, que estuvo en funcionamiento de 1973 a 1990 y cubría el 11% de las necesidades eléctricas de la RDA, está siendo objeto de acalorados debates. El plan original de completar el desmantelamiento para 2028 ahora está muy lejos. Informes recientes muestran que no se espera que se complete hasta la década de 2040, eclipsando las predicciones de los funcionarios del proyecto. Nordkurier destaca que el desmantelamiento podría tardar más de tres décadas, es decir, más tiempo del que estuvo realmente en funcionamiento la central eléctrica.

Una de las razones de los retrasos son los niveles de radiación inesperadamente altos en determinadas zonas de la planta. En particular, el edificio especial 1 contiene mucha más contaminación radiactiva de lo que se suponía inicialmente. Para evitar este peligro, el hormigón muy contaminado debe eliminarse aplicando normas de seguridad extremas. Esto no sólo requiere conocimientos técnicos, sino que también influye en la estática de los edificios. Por tanto, es necesaria una planificación cuidadosa para evitar incidentes no deseados. Los costes de desmantelamiento se han disparado desde las estimaciones anteriores de 6.600 millones de euros hasta ahora 10.000 millones de euros.

Cuestiones y provisiones financieras

El desmantelamiento se financiará en gran medida mediante ingresos fiscales. Según la Oficina Federal de Economía y Control de Exportaciones (BAFA), los operadores de centrales nucleares deben presentar anualmente un resumen de las provisiones para cubrir estos costes. BAFA persigue el objetivo de mantener transparentes los aspectos financieros y las obligaciones. Debido a la reducción de la financiación federal anual, la financiación del desmantelamiento tropieza con dificultades adicionales.

No se deben subestimar las dimensiones del desmantelamiento: según los expertos, hay que examinar alrededor de 440.000 metros cuadrados de superficie de hormigón, lo que corresponde a unos 62 campos de fútbol, ​​para detectar residuos radiactivos. Se estima que la masa a extraer ronda los 1,8 millones de toneladas, lo que representa un enorme desafío logístico. Los materiales deben desmontarse para que quepan en cajas especiales para poder medirlos en un sistema adecuado.

El camino hacia la eliminación nuclear

A pesar de los desafíos, la eliminación gradual de la energía nuclear sigue firmemente encaminada. El ministro federal de Economía, Robert Habeck, confirmó la intención del gobierno federal de cerrar definitivamente las últimas centrales nucleares en Alemania. Está previsto que los tres bloques restantes dejen de funcionar a finales de 2023, lo que marcará el comienzo de una nueva era para el suministro de energía. Mario Schmidt, de 59 años, empleado de la central eléctrica de Lubmin, participa en el desmantelamiento desde 1979 y ve la necesidad de abordar los problemas y garantizar que esta tecnología, todavía controvertida, sea cosa del pasado. Según heise.de, 36 bloques de reactores en Alemania se ven afectados por el desmantelamiento, y los desafíos varían mucho de un bloque a otro.

El debate sobre el desmantelamiento de la central nuclear de Lubmin plantea importantes cuestiones de seguridad y responsabilidad, mientras el tiempo se acaba y los costes se disparan. Tener una buena mano en esta delicada área podría ser crucial para que Alemania algún día pueda dejar atrás su legado nuclear.