El fabricante suizo de módulos solares Meyer Burger se declara en quiebra en EE.UU.
Meyer Burger se acoge al Capítulo 11 en EE.UU. para la reestructuración empresarial, mientras que las filiales en Alemania son insolventes.

El fabricante suizo de módulos solares Meyer Burger se declara en quiebra en EE.UU.
En un año lleno de acontecimientos para la industria solar, el fabricante suizo de módulos solares Meyer Burger se declaró en quiebra en EE. UU. el 26 de junio de 2025. La medida, que se produjo en forma de una presentación del Capítulo 11 ante el tribunal de quiebras de Delaware, tiene como objetivo una reestructuración integral de la empresa, no una liquidación. Así lo confirmó una portavoz de la empresa, que destacó la intención de reestructurar la empresa y no declararse en quiebra. Mercurio informó.
La empresa lleva varios años afrontando importantes retos financieros, en parte debido a la creciente competencia de China. En particular, Meyer Burger ya dejó de producir módulos solares en EE.UU. y tuvo que despedir a 282 empleados. Estas decisiones se tomaron al mismo tiempo que se abrieron procedimientos preliminares de insolvencia en Alemania para las filiales desde principios de junio de 2025, así como la Augsburgo Allgemeine reflejos.
Antecedentes y desafíos
El grave problema de la industria solar se ve subrayado por una enorme ola de quiebras. La demanda de energía renovable está estancada y muchas empresas luchan por sobrevivir. Los proyectos suelen cancelarse o posponerse debido a la incertidumbre económica y los altos precios de la energía. Las dificultades de Meyer Burger no son las únicas; En 2024 se registraron numerosas quiebras en el sector. También nombres destacados como Eigensonne y Envoltec tuvieron que tirar la toalla, agravando aún más la crítica situación del sector. Noticias de apagón informó.
Con un conjunto de pasivos estimados entre 500 millones y 1.000 millones de dólares, Meyer Burger se ve obligado a subir al barco portacontenedores, con activos que oscilan sólo entre 100 y 500 millones de dólares. Las esperanzas iniciales de instalar la producción en EE.UU. y exportar células solares de Bitterfeld-Wolfen, en Sajonia-Anhalt, aún no se han cumplido. Estos acontecimientos podrían tener consecuencias de gran alcance para toda la industria y mostrar una vez más que el camino hacia un futuro estable para las energías renovables está lleno de obstáculos.