Triste pérdida en el zoológico de Leipzig: ¡muertos los gorilas Kio y Kibara!
Los gorilas Kio y Kibara murieron de E. coli en el zoológico de Leipzig. Se implementaron con éxito medidas de protección para el resto del grupo.

Triste pérdida en el zoológico de Leipzig: ¡muertos los gorilas Kio y Kibara!
El zoológico de Leipzig tuvo que despedirse recientemente de dos queridos gorilas de llanura: Kio y Kibara murieron en un incidente triste y perturbador. Kio, que sólo tenía siete años, murió el 27 de marzo, mientras que Kibara, de 21 años, le seguiría apenas una semana después. Las causas de estos trágicos acontecimientos parecen deberse a la bacteria E.coli, altamente infecciosa, que provocó graves problemas intestinales. Esta información se publicó en un informe detallado de Thüringen24, que arroja luz sobre los antecedentes más profundos.
Los dos gorilas mostraron un daño intestinal masivo, lo que provocó una sepsis que finalmente extinguió su chispa de vida. Según el zoológico de Leipzig, los exámenes patológicos finalizaron el 23 de mayo. Sin embargo, las hembras más jóvenes del grupo parecen no haberse visto afectadas, mientras que el comportamiento del lomo plateado Abeeku y la gorila Kumili serán observados con preocupación tras la pérdida de sus compañeros.
Respuesta a emergencias y cuidado de animales.
Para estabilizar a los gorilas restantes, el equipo del zoológico ha tomado amplias medidas de protección. Se les ofrecieron opciones de bebida alternativas y aditivos especiales para favorecer la flora intestinal. Los cuidadores también realizaron una alimentación regular, que ahora ha vuelto a la rutina normal. El director del zoológico, Prof. Jörg Junhold, expresó su consternación por la pérdida y prometió seguir esclareciendo intensamente las causas médicas.
Sin embargo, no se debe subestimar el estrés psicológico que sufren los animales restantes. El dolor por la pérdida de sus compañeros hace que los gorilas parezcan significativamente disminuidos y deprimidos en su comportamiento. Para Kumili en particular, hubo restricciones temporales en la ingesta de alimentos, lo que generó dudas sobre una posible infección. Sin embargo, la transmisión exacta de la bacteria E.coli aún no está clara, como destaca el Mitteldeutsche Zeitung.
Un suceso único
Se trata de un incidente extremadamente raro en el zoológico de Leipzig que, según el director del zoológico, Junhold, no tiene precedentes en Pongoland en los últimos 25 años. El resto del grupo de gorilas se encuentra bajo estricto control médico y de atención animal. El desarrollo de los animales se controla continuamente y se mantiene una estrecha colaboración con especialistas externos de la Asociación Europea de Zoológicos EAZA para garantizar que la salud de los animales siga siendo una prioridad. Los graves hechos no sólo afectaron el bienestar de los gorilas, sino que también afectaron a todo el equipo del zoológico.
En estos tiempos difíciles, el zoológico de Leipzig se esfuerza por mantener la calidad de vida habitual de sus animales y honrar la memoria de sus congéneres perdidos. El regreso a la normalidad lleva tiempo y, al igual que Abeeku, Kumili y los demás gorilas restantes, los cuidadores, veterinarios y simpatizantes seguirán haciendo todo lo posible en las próximas semanas para acompañar y apoyar a los animales durante esta tormenta emocional.