Incendio incendiario y solidaridad: ¡Meißen lucha contra la xenofobia!

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En Meißen, unas 40 personas se solidarizan con la asociación Buntes Meißen tras un incendio provocado y unos grafitis xenófobos.

In Meißen solidarisieren sich rund 40 Menschen mit dem Verein Buntes Meißen nach einem Brandanschlag und fremdenfeindlichen Schmierereien.
En Meißen, unas 40 personas se solidarizan con la asociación Buntes Meißen tras un incendio provocado y unos grafitis xenófobos.

Incendio incendiario y solidaridad: ¡Meißen lucha contra la xenofobia!

El martes por la mañana, alrededor de 40 aliados se reunieron en la Hirschbergstraße de Meißen para expresar su solidaridad con la asociación “Buntes Meißen”. El motivo fue un devastador incendio provocado en la antigua guardería Walther, donde la noche del domingo al lunes se incendiaron residuos verdes. Al mismo tiempo, se descubrieron algunos grafitis xenófobos. Los bomberos pudieron extinguir rápidamente el incendio, pero afortunadamente no hubo heridos. Maria Fagerlund, miembro de la junta directiva de la asociación, organizó con poca antelación la campaña de solidaridad para pronunciarse contra el racismo y la intolerancia. En este vivero trabajan inmigrantes de diferentes países, cultivando hortalizas y plantas jóvenes. En esta zona también trabajan personas con discapacidad de los lugares de reunión, lo que hace que la comunidad allí sea especialmente valiosa.

“La Ley Fundamental se aplica a todas las personas”, aclaró Fagerlund, mientras en la valla junto al lugar del incendio se colocó una pancarta con el artículo 1 de la Ley Fundamental. La asociación “Buntes Meißen” está expuesta desde hace años a una creciente hostilidad, principalmente por parte del AfD, cuya influencia está aumentando en la región. Fagerlund calificó de irresponsable provocar un incendio cerca de un gran incendio y advirtió sobre los peligrosos acontecimientos que se están produciendo en la sociedad.

Antecedentes de los ataques

La policía ya ha identificado a un sospechoso de 43 años, presuntamente responsable de las pintadas xenófobas. Aún se está investigando si él también inició el incendio. Es alarmante la frecuencia con la que estos ataques han aumentado en los últimos años, lo que indica una evolución social preocupante. La tolerancia hacia las culturas extranjeras parece estar disminuyendo, lo que se puede observar no sólo en Meißen sino en todo el país.

Un ejemplo de la amenaza actual a los derechos humanos en Europa son los graves problemas en la política de refugiados. En Grecia, el iraní Homayoun Sabetara, que padece cáncer, está siendo juzgado acusado de contrabando. Este hombre de 60 años lleva tres años en prisión después de intentar localizar a sus hijas en Alemania. Las acusaciones en su contra muestran cómo surgen obstáculos para uno mismo y para los demás cuando se criminaliza a los inmigrantes y a sus ayudantes. Estos acontecimientos también afectan a muchos países de la UE, como lo demuestran los casos de Italia y España destacados por el “taz”, donde se encarcela a personas por “ayudar e incitar a la entrada ilegal”, a menudo sin saber exactamente de qué se les acusa.

Lucha contra la criminalización de la fuga

Una faceta trágica de este problema es la carga financiera y emocional que soportan las familias, que a menudo dependen del apoyo de las ONG para obtener representación legal. La ONG médico internacional ha lanzado un nuevo “Fondo para la libertad de movimiento” para ayudar a estas familias. Al mismo tiempo, 15 organizaciones, entre ellas Amnistía Internacional, piden una revisión de la directiva de la UE sobre facilitar la entrada ilegal para contrarrestar la creciente criminalización de las personas que buscan protección. La Asociación Federal AWO y muchas otras están comprometidas a garantizar que los principios esenciales de derechos humanos no se vean comprometidos.

El llamamiento está dirigido al gobierno federal para que cree definiciones claras que excluyan completamente la ayuda humanitaria y pongan fin finalmente a la criminalización de quienes buscan protección. Es necesario un cambio para que el principio de humanidad y solidaridad no sea víctima de los actuales ataques por motivos políticos contra los más vulnerables.

En esta tensa situación, es más importante que nunca defender valores como el respeto y la tolerancia y dar voz a quienes necesitan ayuda. En Meißen, la campaña de solidaridad de la asociación “Buntes Meißen” muestra que hay muchos que se oponen al racismo y la discriminación.