El tradicional fabricante de vidrio Doering Glass cierra en Radeburg después de 92 años
El tradicional fabricante de vidrio Doering Glass cierra en Radeburg después de más de 90 años, entre otros motivos por los elevados costes energéticos y una ola de insolvencias.

El tradicional fabricante de vidrio Doering Glass cierra en Radeburg después de 92 años
Un tradicional fabricante de vidrio de Radeburg, Doering Glass, cerrará sus puertas después de más de 90 años. A finales de 2025, más precisamente a finales de noviembre, la empresa dejará de producir. El desafío al que se enfrenta la empresa desde mayo de 2025 es un procedimiento de reestructuración judicial ante el Tribunal de Distrito de Dresde, que surgió debido a la tensa situación financiera. Los altos precios de la energía y los problemas en la cadena de suministro están ejerciendo una presión significativa sobre toda la industria del vidrio, y Doering Glass no es una excepción. Se considera que el sector consume mucha energía, lo que hace que el cierre sea aún más trágico, ya que Alemania se ha convertido en uno de los países energéticos más caros de Europa.
Los hornos de Radeburg, responsables de la producción de vidrio, cerrarán a finales de octubre. A pesar de todo, Doering Glass no se ha dado por vencido del todo, ya que hasta entonces todavía se pueden aceptar pedidos. Pero el futuro parece sombrío: ya no se garantizan nuevos puestos de trabajo en la región para los aproximadamente 120 empleados que ya han sido despedidos, aunque algunos de ellos ya han recibido ofertas. La incertidumbre es notable, sobre todo porque no se encontró ningún inversor que quisiera continuar con el negocio, aunque varias personas estaban interesadas en la empresa.
La situación de la industria del vidrio alemana
En Alemania se registraron un total de 12.009 quiebras en el primer semestre de 2025, lo que supone un aumento del 12,2% en comparación con el año anterior. Una mirada a las cifras muestra que la liquidez de muchas empresas se ha visto afectada por una recesión que ya dura dos años. Los créditos de los acreedores derivados de las quiebras ascienden ahora a unos 28,2 mil millones de euros. La DIHK predice que podría haber más de 22.000 quiebras empresariales a lo largo de 2025, lo que pone de relieve la alarmante situación del panorama económico.
También es preocupante que la sede de Berlín, donde trabajan unos 50 empleados, siga esperando inversores. Por lo tanto, podría haber un rayo de esperanza si se encuentra un comprador adecuado. Pero aunque el nuevo gobierno federal de Friedrich Merz promete fortalecer la economía, existen grandes dudas sobre la implementación de estos planes. Hay llamados a una energía asequible, una reducción de la burocracia y una mayor apertura a la tecnología para aliviar la presión sobre una industria fuertemente presionada.
El cierre de Doering Glass no sólo es una tragedia para los empleados afectados, sino que también ensombrece el desarrollo económico general de Alemania. Con el cierre de una empresa de larga data, el desafío de encontrar costos energéticos asequibles y reformar la política energética se vuelve absolutamente claro.
Está en juego la estabilidad financiera y social de la región y los empleados afectados sentirán los efectos de este cierre durante mucho tiempo. Queda por ver si se podrá salvar la ubicación de Berlín y qué medidas tomará realmente el gobierno.
Para obtener más detalles sobre este desarrollo, lea los informes. Mercurio y Kettner metales preciosos.