Angela Riedel: una compañera incomparable en el servicio de cuidados paliativos en Oschatz
Angela Riedel, del norte de Sajonia, acompaña de forma voluntaria a personas con enfermedades terminales y encuentra su trabajo enriquecedor.

Angela Riedel: una compañera incomparable en el servicio de cuidados paliativos en Oschatz
En la tranquila ciudad de Oschatz, Angela Riedel, asistente voluntaria de cuidados paliativos, ayuda desde hace siete años a personas con enfermedades terminales. Se utilizan principalmente en residencias de ancianos, hospitales o incluso en casa. Una cita formativa en una revista especializada la hizo tomar conciencia del tema de la muerte y la llevó por el camino de abordar más intensamente este delicado tema. En 2018, comenzó a capacitarse en el servicio de cuidados paliativos para pacientes ambulatorios, lo que la preparó para los diversos desafíos del apoyo y las preocupaciones emocionales asociadas. Estos incluyen, entre otras cosas, lidiar con miedos, conversaciones difíciles y reconocer las necesidades de los afectados.
El objetivo del trabajo de Riedel es brindar consuelo y compañía a las personas en sus últimos días. Durante sus visitas, el foco está en escuchar y estar presente, jugando un papel importante actividades como leer en voz alta o salir a caminar. Riedel destaca que ella no asume ninguna tarea médica, sino que sólo ofrece apoyo emocional. Para ella, su trabajo no es estresante, sino más bien un enriquecimiento que le ayuda a afrontar sus propios sentimientos. Las experiencias le enseñaron a reconocer la importancia del duelo y a tomarse el tiempo necesario para afrontarlo. Riedel visita regularmente a un hombre de más de 90 años que, a pesar de su edad, está mentalmente en forma y le hace animadas preguntas sobre los acontecimientos mundiales.
Valores compartidos en el trabajo de cuidados paliativos
Desde los años 1980, el movimiento de cuidados paliativos ha adquirido importancia en Alemania. El trabajo de hospicio, tal como lo describen Evangelisches Diakoniewerk Oschatz-Torgau y Johanniter, tiene como objetivo brindar el mejor apoyo posible a las personas gravemente enfermas y a sus familiares. El apoyo se lleva a cabo en un entorno protegido en el que las personas pueden vivir sus últimos días con dignidad. Se da especial consideración a las necesidades individuales de los afectados, independientemente de su denominación o sistema de creencias. Johanniter, por ejemplo, ofrece amplios servicios de cuidados paliativos para pacientes ambulatorios que se centran en la calidad de vida de los moribundos y también apoyan a sus familiares.
En Alemania existen actualmente alrededor de 1.000 servicios de cuidados paliativos para pacientes ambulatorios. Estos suelen depender financieramente de los donantes, ya que las compañías de seguros de salud sólo proporcionan un subsidio para los servicios. El trabajo también cuenta con el apoyo de compañeros voluntarios de vida o muerte que desempeñan un papel importante en todo el proceso y hacen todo lo posible para que las personas puedan morir con dignidad.
Una mirada al futuro de los cuidados paliativos
Angela Riedel está convencida de que es necesario que haya muchas más personas que se preocupen por el tema de la muerte y que consideren formarse en cuidados paliativos. Ella cree firmemente que una mayor comprensión y apertura sobre la muerte puede mejorar significativamente la calidad de vida de todos los involucrados en la fase final de la vida. El trabajo en el hospicio reúne a numerosos voluntarios con una misión común: hacer posible morir con dignidad y al mismo tiempo apoyar el dolor de los familiares.
El apoyo de Diakonie y de otras instituciones no sólo es importante, sino incluso necesario para poder seguir ofreciendo servicios de cuidados paliativos de forma amplia. La combinación de apoyo médico y emocional crea una atmósfera llena de seguridad en la que los afectados pueden sentirse seguros y comprendidos.
Como bien afirma Riedel, todo el tema no es sólo un desafío, sino sobre todo un enriquecimiento para todos los que se involucran en él. Lidiar abiertamente con la muerte y el dolor que la acompaña puede marcar una gran diferencia para todos los involucrados, de modo que todos reciban el reconocimiento y el apoyo que merecen en sus últimos días.