Erfurt en el control del calor: ¡Tarjeta amarilla por el mayor estrés en Turingia!
Erfurt recibe una tarjeta amarilla en el control de calor, el mayor impacto de calor en Turingia. Planes de acción de mitigación del calor implementados.

Erfurt en el control del calor: ¡Tarjeta amarilla por el mayor estrés en Turingia!
Actualmente, el calor es un problema que preocupa mucho, y no sólo en el sur de Alemania. Hoy, 2 de julio de 2025, el control de calor de la Agencia Alemana de Medio Ambiente (DUH) arroja cifras alarmantes en muchas ciudades y, en particular, en Erfurt.
Erfurt recibió una tarjeta amarilla en el control de calor y, por lo tanto, se encuentra entre 190 ciudades alemanas con más de 50.000 habitantes. La ciudad de Turingia atrae más atención con un índice de impacto térmico de 15,89. Según thueringen24.de, la temperatura media de la superficie de Erfurt entre 2021 y 2024 será de unos opresivos 35 grados centígrados.
No son sólo las temperaturas las que te hacen temblar. El estado de las ciudades en Alemania también es crucial. Erfurt tiene con casi un 45% la mayor impermeabilidad de Turingia, lo que significa que el suelo apenas puede absorber agua y el calor se acumula como un pavimento caliente. En comparación directa, Gera y Weimar tienen un nivel de sellado del 40% y el 37%, mientras que Jena también alcanza el 37%. El alto nivel de estanqueidad no es casualidad, aunque según el análisis del DUH en colaboración con Potsdamer Luftbild Umwelt Planning GmbH no es el único responsable del estrés térmico.
El desafío del calor
Las cosas se están poniendo serias para más de 12 millones de personas en las ciudades alemanas, ya que el DUH encontró que 31 ciudades fueron clasificadas en la categoría "roja" en lo que respecta a altos niveles de estrés por calor. Ciudades como Mannheim se ven especialmente afectadas: el 88% de sus habitantes corren riesgo de sufrir calor extremo. Por el contrario, hay lugares como Hattingen, Gummersbach y Witten, que pueden dar ejemplo positivo con sus numerosos espacios verdes y su bajo nivel de sellado. La pregunta sigue siendo: ¿Cómo se puede reducir la presión sobre nuestras ciudades?
Barbara Metz, directora general federal del DUH, destaca la necesidad de más espacios verdes, ya que contribuyen a la evaporación y pueden reducir las temperaturas. Un solo árbol puede reducir la temperatura en un radio de hasta 40 metros hasta en 10 grados centígrados. Las demandas de áreas verdes mínimas obligatorias en espacios públicos y en propiedades privadas están creciendo. Un paso en la dirección correcta es el pacto climático que el gobierno del estado de Turingia firmó en cooperación con los municipios. Para ello se invirtieron 27 millones de euros en la protección del clima.
Acción y apoyo local
En junio se inauguró en Erfurt un “teléfono de calor” para prestar asistencia a quienes buscaban ayuda. También están en marcha planes para aumentar el número de bebederos en la ciudad. Jena también está tomando medidas proactivas: se está planificando una red de apoyo para las personas mayores que viven solas y que son especialmente vulnerables durante las olas de calor extremas.
Pero los esfuerzos no se detienen en los límites de la ciudad. Gera también está trabajando en un plan de acción municipal contra el calor, y un plan de acción contra el calor a nivel estatal debería estar listo para fin de año. Teniendo en cuenta las 3.000 muertes que se calcula cada año a causa del calor en Alemania, estas medidas son esenciales para la supervivencia.
Queda la esperanza para todos los involucrados de que las experiencias y lecciones aprendidas en estos días calurosos conduzcan a un diseño urbano más sostenible. Aún queda mucho por hacer para contrarrestar las altas temperaturas en las zonas urbanas. Porque una cosa está clara: una buena habilidad para afrontar el calor puede ser la clave para mejorar la calidad de vida en nuestras ciudades.