Bochum lleva un minicañón a la policía: ¿qué hay detrás?
El 17 de junio de 2025, un hombre de Bochum entregó un minicañón en funcionamiento a la policía de Bochum-Ost. ¿Por qué?

Bochum lleva un minicañón a la policía: ¿qué hay detrás?
Un incidente inusual está causando revuelo en Bochum: un ciudadano entregó un minicañón a la policía. Esta pieza de 30 centímetros de altura y totalmente funcional fue llevada a la estación de Bochum-Ost por el hijo de un hombre de 87 años. Lo que se pretendía originalmente con el minicañón aún no está claro.
La policía respondió a este extraño impuesto con una broma y preguntó: “¿Disparar a los gorriones con cañones?” Lo que resulta especialmente sorprendente es que los agentes de policía veteranos no recuerdan haber recibido nunca antes un dispositivo de este tipo. Según la policía, se trata de un procedimiento rutinario, aunque parezca inusual. El minicañón, como muchas otras armas entregadas desde las propiedades, debe ser destruido, lo que, según Tixio, es una práctica común.
Antecedentes de la entrega de armas
Un impuesto de este tipo plantea interrogantes. En Alemania existen normas estrictas sobre el manejo de armas, que están reguladas por el Registro Nacional de Armas (NWR). Cada propietario de un arma tiene un ID NWR único, que es necesario, entre otras cosas, para la compra y venta, así como para la reparación, como informa WDR. Desde septiembre de 2020, el procesamiento del comercio de armas está directamente vinculado al NWR.
Los agentes de policía explicaron claramente que cada arma recién registrada está vinculada a las correspondientes identificaciones de NWR. Esto significa que el minicañón también debe anotarse en el NWR cuando sea destruido. Por ejemplo, cualquiera que solicite una tarjeta de posesión de armas o registre una nueva arma recibirá un resumen de los permisos existentes en forma de una hoja de datos maestra. Esta hoja se puede enviar a la policía si la solicita y contiene información importante sobre la posesión de armas de fuego.
Sigue siendo un misterio si el minicañón alguna vez jugó un papel en un pasatiempo salvaje y aventurero o simplemente terminó como una curiosa pieza de colección. Lo que sí es seguro es que nuestros agentes del orden en Bochum vivieron ese día una tasa muy especial.
El incidente es emocionante y plantea la pregunta: ¿Qué otras cosas extrañas podrían terminar con la policía?