Caballos de batalla hechos a mano: ¡de Havelland a Bremen!
Un padre viaja 300 kilómetros hasta Dallgow-Döberitz para comprar caballos de hobby hechos a mano para su hija: una tendencia en la equitación.

Caballos de batalla hechos a mano: ¡de Havelland a Bremen!
La equitación es muy popular no sólo en Finlandia o Suecia, sino también aquí. En Dallgow-Döberitz esta pasión se realiza con mucha pasión y artesanía. Un padre de Bremen viajó recientemente 300 kilómetros para darle a su hija un regalo muy especial: un caballo de juguete hecho a mano por la talentosa Tina Twelkmeyer. Descubrió su pasión por hacer caballos de hobby entre 2017 y 2018, inspirada por la tendencia emergente de los caballos de hobby. Sus primeras creaciones se hicieron con retales de tela y palos de escoba y rápidamente se hicieron populares. Hoy ha registrado un negocio floreciente que no sólo está impulsado por su pasión, sino también por la gran demanda [maz-online.de].
Tina Twelkmeyer no sólo tiene experiencia en la costura, sino también en la cría de caballos, lo que le ayuda a diseñar los detallados caballitos de juguete. Utiliza patrones especialmente diseñados y utiliza pintura con aerógrafo para darle a las cabezas de los caballos el aspecto vivo y deseado. La producción de un caballo de batalla de este tipo dura unas ocho horas, un testimonio del amoroso trabajo artesanal que se pone en cada pieza individual.
Precios y tendencias
El rango de precios de los caballos de batalla oscila entre los 70 euros para los potros más pequeños y los 200 euros para los modelos más grandes. Razas como los caballos de los fiordos, los tordos y los knabstruppers son especialmente populares. Además de los caballos, Tina también fabrica accesorios como cabestros y mantas que satisfacen los deseos de los pequeños jinetes. La demanda alcanza su punto máximo especialmente en vísperas de Navidad, cuando a veces vende hasta 70 caballos de batalla en diciembre. Esta información se la debemos al informe de maz-online.de.
Los caballos de juguete ya no son sólo un juguete, sino que forman parte de un deporte serio conocido como hobby horseing. Este deporte, en el que no participan animales vivos, se ha vuelto cada vez más popular y atrae cada vez a más aficionados, como informa shz.de. En Barmstedt ya se celebran mercados específicos para la equitación que siguen despertando el interés y el entusiasmo por este deporte.
Su tienda online es ahora el pilar económico más importante de Tina Twelkmeyer, que puede incluso superar a su negocio de entrenamiento y salto, que sólo se está recuperando lentamente después de la crisis del coronavirus. Una costurera la está ayudando ahora a hacer frente a la creciente situación de pedidos, pero Tina sigue produciendo sólo lo que su equipo y su equipo pueden manejar.
Con su compromiso y pasión, Tina Twelkmeyer contribuye a que el mundo de la equitación se convierta en una parte integral de la cultura infantil y juvenil no sólo en Escandinavia, sino también en Alemania. Esto da como resultado un desarrollo interesante que vale la pena seguir de cerca en los próximos años. Si desea obtener más información sobre los productos y la historia, puede hacerlo en el sitio web de Tina, hobby-horses.de.