Rastros de ADN condenan a ladrones en Oranienburg: ¡se aprobó el veredicto!
Un intento de robo en Oranienburg en 2016 condujo a la condena de un presunto ladrón gracias a pruebas de ADN.

Rastros de ADN condenan a ladrones en Oranienburg: ¡se aprobó el veredicto!
Un edificio residencial en Oranienburg fue el escenario de un intento de robo el 2 de julio de 2016, que ahora ha salido a la luz casi una década después. La familia M. de la calle Rudolf-Grosse-Straße cuenta que por la noche los despertó un fuerte ruido. Viktor M. vio cómo una persona saltaba la barandilla del balcón y huía hacia la oscuridad mientras se rompía una ventana de la puerta del balcón. Tras este incidente, los afectados no tienen más remedio que vivir temiendo por su seguridad.
Después de años de incertidumbre, la policía ha atrapado a un presunto ladrón. La acusada, Janis K., originaria de Letonia, vive en Alemania desde 2015 y es apátrida. Casado con una polaca, vive en Berlín. A pesar de su pasado criminal (su ciudadanía letona fue revocada debido a sus condenas anteriores), K. hasta ahora permanece impune en Alemania. El hombre negó vehementemente el robo y no recordaba la noche del crimen.
El golpe decisivo al ADN
Una gota de sangre en la barandilla del balcón provocó finalmente un punto de inflexión en la investigación. La policía llevó a cabo una búsqueda exhaustiva de pruebas en la escena del crimen y encontró pruebas de ADN que podrían probar varios robos similares en la zona. La tecnología ha mejorado significativamente en los últimos años, de modo que ahora incluso las cantidades más pequeñas de ADN pueden usarse para identificar a los perpetradores. Alto n-tv Los rastros de ADN son una de las pruebas más seguras en el proceso penal alemán.
No fue hasta 2018 que la Oficina Federal de Policía Criminal (BKA) encontró el rastro decisivo de ADN en una base de datos internacional, lo que dio lugar a un caso sin resolver en ese momento. Esta base de datos almacena huellas genéticas de delincuentes desde su creación en 1998. Casi una de cada tres huellas almacenadas allí se puede asignar a una persona específica. Lo mismo ocurrió en este caso: Janis K. fue condenada después de que su ADN arrojara una coincidencia.
Juicio y castigo
El tribunal de distrito de Oranienburg aclaró que Janis K. fue condenada por intento de robo. Como castigo recibió 150 jornales de 40 euros cada uno, aunque ya podía dar por pagados 40 días debido a la larga duración del proceso. Los 4.400 euros restantes los tiene que pagar en plazos de 150 euros. El caso es un ejemplo de cómo las tecnologías forenses modernas ayudan a aclarar hechos antiguos y hacer justicia a los afectados.
El equipo de investigación demostró tener buena mano y, después de muchos años de incertidumbre, un autor fue condenado. Estos acontecimientos dejan claro que el poder judicial puede llegar a una conclusión incluso en casos difíciles con paciencia y los medios adecuados. Una perspectiva que sin duda animará a muchas víctimas.