Alarma de sequía: ¡Alemania sufre la peor sequía en 100 años!
Descubra cómo afectó la sequía de 2023 a Alemania y a Oberspreewald-Lausitz en particular, así como las medidas para ahorrar agua.

Alarma de sequía: ¡Alemania sufre la peor sequía en 100 años!
Los tiempos extremadamente secos en Alemania nos están alcanzando: en la primavera de 2023, el país experimentó un nivel récord de sequía Imagen informó. Desde principios de febrero hasta finales de mayo, las precipitaciones cayeron a su nivel más bajo desde que comenzaron los registros meteorológicos. Se presta especial atención a la intensidad de la sequía en el suelo, que puede medirse hasta una profundidad de 25 cm.
La situación es tan grave que casi toda Alemania está afectada por el monitor de sequía del Centro Helmholtz de Investigación Medioambiental. Esta preocupante situación se refleja especialmente en Sajonia, donde el 80 por ciento de los puntos de medición tienen niveles de agua subterránea notablemente bajos. Los grandes ríos, como el Rin, el Elba y el Danubio, también se ven afectados por los dramáticos bajos niveles de agua, ya que a mediados de mayo el nivel del Rin cayó a su nivel más bajo en un siglo.
Configuraciones y prohibiciones de riego.
Para hacer frente a la escasez de agua, la asociación alemana de ciudades y municipios pide que se prohíba el riego durante el tiempo libre. Varios distritos de Brandeburgo ya han prohibido la extracción de agua de masas de agua superficiales. Esto también afecta al Altmarkkreis Salzwedel y al Jerichower Land. En Dessau-Roßlau y en el distrito de Mansfeld-Südharz también se aplican estrictas normas de riego.
En la región de Hannover, en Baja Sajonia, el riego está prohibido a temperaturas superiores a 27 grados durante determinados horarios, de 11 a 17 horas. Quien no cumpla con esto deberá enfrentarse a severas multas. Las administraciones de otros distritos también están considerando medidas generales para ahorrar agua.
Una mirada a la estrategia del agua en Europa
Pero la sequía no es un fenómeno aislado en Alemania, sino parte de un problema mayor en Europa. Alto DLG Otros países también se ven gravemente afectados y la Comisión de la UE ya está planeando una estrategia hídrica para reducir el consumo de agua y crear conciencia sobre el agua como un recurso finito. En Alemania, la superficie regada ya creció de 0,37 a 0,55 millones de hectáreas entre 2012 y 2022, lo que significa un aumento de alrededor del 50 por ciento.
Además, hay tendencias hacia fenómenos meteorológicos más extremos y períodos prolongados de sequía, que también están provocando un aumento de los sistemas de riego en la agricultura. Esto podría tener efectos de gran alcance no sólo a nivel local, sino también global, ya que alrededor del 70 por ciento de las extracciones de agua en todo el mundo se destinan a la agricultura. Y la situación podría empeorar aún más: a partir de 2070, hasta 44 millones de europeos podrían verse afectados por la escasez de agua.
Una perspectiva alarmante
La situación actual no sólo afecta a la agricultura, sino que también tiene consecuencias de gran alcance para el medio ambiente y las personas. Según los informes, el 80 por ciento de los daños de la sequía ya se han producido en el sector agrícola, lo que ha provocado importantes pérdidas de cosechas, según el WWF. Y no sólo Alemania, otros países europeos como Italia y España no son inmunes a las emergencias por sequía, mientras que en Portugal ya se están planificando medidas para aumentar la eficiencia en la gestión del agua.
Es necesario un uso sostenible del agua. La ciudad hanseática de Hamburgo, por ejemplo, ha demostrado que hay otro camino: aquí se tiene cuidado de utilizar el agua de forma más eficiente y de proteger contra la escasez de agua. Se necesitan técnicas de riego innovadoras no sólo para conservar los recursos, sino también para ayudar a los agricultores en tiempos de sequía. La presión sobre la agricultura y las ciudades para que utilicen este recurso escaso de manera responsable no hará más que crecer en los próximos años.
La ronda de decisiones ha comenzado. Ahora corresponde a los responsables demostrar su buena mano para combatir eficazmente la escasez de agua.