Graves daños por agua: la escuela de Michendorf lucha por conseguir ayuda rápida
Los graves daños causados por el agua en el campus de la escuela primaria de Michendorf obstaculizan las operaciones escolares; Se espera que la renovación dure hasta 2026.

Graves daños por agua: la escuela de Michendorf lucha por conseguir ayuda rápida
En Michendorf, los graves daños causados por el agua causan revuelo y molestias. El nuevo edificio del campus de la escuela primaria en Meisenweg, que se inauguró a finales del verano a principios del año escolar, se ve afectado. En particular, la planta baja de la ampliación y la nueva cafetería deberán cerrarse temporalmente. Como informa maz-online.de la causa del daño se descubrió durante los trabajos en la cocina de la cafetería: una fuga de agua tubería detrás de un panel de yeso mojando las paredes de manera lenta pero segura.
La situación se agravó cuando el agua se filtró de los enchufes eléctricos y se esparció por el suelo. Aún no está claro si el problema se debe a un error de instalación o a un defecto del material, ya que todo estaba recién instalado. Las primeras estimaciones sugieren que los daños podrían ascender a una suma de seis cifras. Ya se ha encargado a expertos en seguros que determinen el importe exacto de los daños.
Alboroto por las operaciones escolares
Los efectos del daño causado por el agua son claramente perceptibles. Cuatro grandes salas de la ampliación, incluidas tres salas de actividades extraescolares y una sala de biblioteca, ya no se pueden utilizar por el momento. Para poder mantener las actividades extraescolares, los niños que acuden a la escuela tienen que mudarse a una casa modular. La nueva cocina y cafetería tampoco están disponibles actualmente, lo que ha obligado a volver a la antigua cocina. Se instaló un nuevo comedor en el antiguo complejo escolar para distribuir alimentos.
Se espera que la reparación del daño lleve al menos tres meses, lo que podría afectar a la escuela hasta después de las vacaciones de invierno de 2026. Secar el suelo y las paredes es una prioridad absoluta, pero desmontar la solera podría prolongar aún más el proceso. Estos desafíos inesperados están causando malestar en las operaciones escolares y de guarderías, que han tenido que aceptar tantas restricciones en los últimos años.
Queda por ver cómo evolucionará finalmente la situación. Sin embargo, una cosa es segura: los responsables tienen por delante una importante tarea para resolver los efectos de este incidente y restablecer el buen funcionamiento de la escuela. La cuestión de los daños causados por el agua seguramente seguirá siendo el centro de atención de la comunidad escolar y de los medios de comunicación locales durante algún tiempo.