Gran ola de protestas contra el gobierno de Vucic: ¡Serbia en estado de emergencia!
Las protestas contra el presidente Vucic están aumentando en Serbia: la violencia, las acusaciones de corrupción y los llamamientos a nuevas elecciones caracterizan la situación.

Gran ola de protestas contra el gobierno de Vucic: ¡Serbia en estado de emergencia!
En Serbia la situación está hirviendo: las protestas contra el gobierno del presidente Aleksandar Vučić aumentan desde hace meses y ahora se están convirtiendo en violencia. Las calles de ciudades como Novi Sad se han convertido en escenario de violentos enfrentamientos entre manifestantes, partidarios del gobierno y fuerzas de seguridad. Según Nordkurier, sólo en Novi Sad resultaron heridos 64 civiles y cinco policías militares. Estos violentos enfrentamientos son el resultado del descontento con el rumbo autoritario de Vučić y la corrupción generalizada en su gobierno.
Las protestas que comenzaron en noviembre de 2024 tras el trágico derrumbe de la marquesina de una estación de tren en Novi Sad, en el que murieron 16 personas, se han convertido en un movimiento amplio. Los ciudadanos exigen un cambio de rumbo, nuevas elecciones y la dimisión de Vučić. El descontento se ha intensificado aún más con un aumento de los ataques violentos por parte de partidarios del partido gobernante SNS, creando un ambiente similar al de una guerra civil. Según ZDF, en las últimas semanas la ciudad de Belgrado ha sido el punto de partida de unos 100.000 manifestantes que exigen el fin de la corrupción.
Enfrentamientos violentos y retórica
La situación se intensificó cuando Vučić llamó a los manifestantes “matones y asesinos” en un discurso y amenazó con “limpiar” las ciudades de Belgrado y Novi Sad de manifestantes para evitar una guerra civil. Los partidarios de su gobierno, incluidos ultranacionalistas y posiblemente hooligans, lanzaron fuegos artificiales al bando contrario. La policía respondió utilizando gases lacrimógenos para contener los disturbios. Según Spiegel, muchos perciben el aumento de la violencia como un enorme desafío al estilo de liderazgo de Vučić.
En medio de estos disturbios, el arzobispo de Belgrado, Ladislav Nemet, ha pedido que las protestas sean pacíficas. Sin embargo, el Ministerio del Interior habló de varias detenciones de activistas sospechosos de violar el orden constitucional. La presión sobre el gobierno está aumentando, mientras los expertos temen un posible estado de emergencia y nuevos enfrentamientos violentos.
Perspectivas y desarrollos
El propio presidente se muestra tranquilo y afirma haber comprendido el mensaje de los manifestantes. “El cambio sólo es posible mediante elecciones”, aclaró. Pero el descontento sigue siendo alto entre la población. Las estructuras gobernantes están bajo ataque y parece que las protestas en Serbia no terminarán pronto. La cultura del arte callejero está floreciendo en medio del levantamiento, pero algunos críticos lo ven como un presagio de un panorama político cambiante. La pregunta sigue siendo: ¿hacia dónde vamos en Serbia? El país se encuentra en una situación políticamente explosiva y muchos esperan un diálogo, ya que el riesgo de una mayor escalada sigue aumentando.