Un nuevo comienzo a los 52 años: ¡la podóloga Ania comienza en Prenzlau!

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Ania Sadowska, de 52 años, de Stettin, comienza una nueva consulta de podología en Prenzlau; busca reconocimiento en Alemania.

Ania Sadowska, 52, aus Stettin, startet neue Podologie-Praxis in Prenzlau; strebt Anerkennung in Deutschland an.
Ania Sadowska, de 52 años, de Stettin, comienza una nueva consulta de podología en Prenzlau; busca reconocimiento en Alemania.

Un nuevo comienzo a los 52 años: ¡la podóloga Ania comienza en Prenzlau!

¿Qué está pasando en Szczecin? Un capítulo especial en la vida de Ania Sadowska, podóloga de 52 años, comienza cuando su hijo tiene ahora 20 años y se ha adaptado a sus propios pies. Mientras explora la vida adulta, su madre se siente atraída por nuevas aventuras profesionales. A pesar de los cambios familiares, Sadowska piensa positivamente y está decidida a conseguir el reconocimiento como podólogo en Alemania. Nordkurier informa que ya ha alquilado una habitación en un salón de belleza en Prenzlau y recorre allí los 45 kilómetros que hay desde Stettin dos veces por semana.

“Me siento más en forma y con más curiosidad que nunca”, dice Ania, que aborda el cuidado médico de los pies con una dosis de optimismo. Su consulta en Stettin va bien, pero ahora le gustaría poder recibir tratamiento recetado también en Alemania. Para lograrlo, ya ha tomado medidas para que su formación profesional sea reconocida en Alemania. Según el portal Reconocimiento en Alemania, los interesados ​​pueden especificar su país de origen, sus cualificaciones profesionales y su lugar de trabajo deseado, sin necesidad de nombres. Las invitaciones para procesar datos personales son fáciles y pueden retirarse en cualquier momento, dejando espacio para la iniciativa cívica.

Raíces comunes y nuevos horizontes

Ania destaca lo importante que es para ella la relación de buena vecindad entre polacos y alemanes. “El entendimiento entre nuestras culturas es crucial”, subraya. Le gustaría incorporar esta vecindad a su práctica profesional. Las visitas constantes a la zona de Prenzlau las considera una oportunidad para conocer mejor la región y aprovecharla para ofrecer visitas domiciliarias. “Estoy familiarizada con esto”, dice y parece motivada para implementar sus planes.

En una época en la que los problemas podológicos aumentan, especialmente con la edad, Ania reconoce las oportunidades que le ofrece trabajar en Alemania. "Estoy absolutamente segura de que mi base de clientes crecerá", afirma con confianza. Los encuentros con sus clientes no sólo le permiten mejorar sus conocimientos de alemán, sino también intercambiar historias y conocimientos.

El futuro a la vista

Ania no es la única que se enfrenta al reto de que sus cualificaciones sean reconocidas en Alemania. Muchos profesionales extranjeros enfrentan circunstancias similares. Una cierta necesidad de personal para el cuidado médico de los pies podría traerle a Ania la proverbial “bendición disfrazada”. Esto significa que la oferta coincide con la demanda, lo que sería una ventaja para los futuros clientes y por supuesto también para Ania.

Continuará su camino con la mirada puesta en el futuro y llena de ilusión. Quizás pronto se convierta en una gran historia de éxito que aparezca en los titulares no sólo en Stettin, sino también en Prenzlau.