Rostock lucha contra el veneno: ¡inaugurado un nuevo centro de recuperación de municiones!
En Rostock se ubicará un nuevo centro de competencia para la recuperación de municiones de guerra tóxicas de los mares del Norte y Báltico.

Rostock lucha contra el veneno: ¡inaugurado un nuevo centro de recuperación de municiones!
Se está abriendo un nuevo capítulo en la recuperación de municiones en los mares del Norte y Báltico. En Rostock se está creando un centro de competencia federal con la tarea de limpiar las aguas contaminadas de municiones peligrosas de la Guerra Mundial. Se estima que allí se almacenan alrededor de 1,6 millones de toneladas de munición, que desde hace más de 80 años se oxidan en el mar y liberan continuamente sustancias tóxicas, como el explosivo cancerígeno TNT. El ministro federal de Medio Ambiente, Carsten Schneider, y la primera ministra de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, Manuela Schwesig, están comprometidos con la rápida recuperación de estos peligrosos lugares contaminados. Informes NDR.
El Centro Federal de Competencia no sólo debería coordinar las medidas de recuperación, sino también desarrollar una plataforma de destrucción flotante que permita detonar las municiones recuperadas directamente en el lugar. Esto sería un verdadero paso adelante, ya que el método actual de transporte de municiones a Munster se considera inadecuado. Expertos como Rheinmetall y TKMS ya están interesados en construir estas plataformas. La Agencia Federal del Medio Ambiente Se estima que cada año sólo se recuperan del fondo del mar entre cinco y diez toneladas de municiones, lo que ilustra la magnitud del problema.
Los peligros de las municiones contaminadas
Las carcasas metálicas oxidadas de las municiones hundidas liberan contaminantes al medio marino, incluidos no sólo TNT, sino también otros compuestos peligrosos como RDX y HMX. Estas sustancias no sólo son tóxicas, sino también mutagénicas y también pueden contener metales pesados como el mercurio. De hecho, se arrojaron 5.000 toneladas de municiones químicas en el Mar Báltico, lo que tiene el potencial de alterar las funciones fisiológicas de los organismos marinos. El parlamento estatal de Schleswig-Holstein advierte, por tanto, de los considerables peligros que suponen estos restos de la Segunda Guerra Mundial.
Dadas las dimensiones de estos peligros, los políticos exigen una distribución justa de la carga entre los gobiernos federal y estatal. Hace falta un registro nacional de municiones para comprender adecuadamente el problema. El diputado Heiner Rickers, de la CDU, describe la situación como enorme: la cantidad de munición peligrosa se compara con la de un tren de mercancías de 250 kilómetros de longitud. Esto ilustra cuán urgentes son las medidas de rescate para proteger tanto a las personas como al medio ambiente.
Perspectivas de futuro
El gobierno federal ha previsto actualmente 100 millones de euros en el presupuesto federal, pero los expertos consideran que esta cantidad es insuficiente. Una comparación con el gasto anual de los cinco operadores alemanes de redes energéticas, que también son responsables de la recuperación de municiones, muestra que existe una mayor necesidad de financiación. Los investigadores de la Universidad de Rostock también esperan que en los próximos 20 años se pueda recuperar alrededor de una quinta parte de las municiones restantes.
El debate sobre este tema continuará, ya que también se encuentran en la fase inicial proyectos piloto y nuevas tecnologías. Los desafíos son grandes, pero con buena mano y un plan claro podría ser posible desactivar la “bomba de tiempo” de las municiones viejas y proteger de manera sostenible el medio marino.