Merkel defiende un bajo gasto en defensa: ¡paz en lugar de guerra!

Transparenz: Redaktionell erstellt und geprüft.
Veröffentlicht am

En Schwerin, Angela Merkel defiende la caída del gasto en defensa y propugna soluciones diplomáticas a la guerra en Ucrania.

Angela Merkel verteidigt in Schwerin den Rückgang der Verteidigungsausgaben und plädiert für diplomatische Lösungen im Ukraine-Krieg.
En Schwerin, Angela Merkel defiende la caída del gasto en defensa y propugna soluciones diplomáticas a la guerra en Ucrania.

Merkel defiende un bajo gasto en defensa: ¡paz en lugar de guerra!

El martes por la tarde tuvo lugar en Schwerin una emocionante charla escénica de RND, en la que estuvo invitada la ex canciller Angela Merkel (CDU). En un momento en el que el debate sobre el gasto en defensa y las directrices de la OTAN es de gran actualidad, defendió la disminución del gasto militar alemán en las últimas dos décadas. Merkel explicó que gastar el 3,5 por ciento del producto interior bruto (PIB) en defensa habría dificultado la reconstrucción de los nuevos estados federales. Esta declaración ilustra cuán complejo es el debate en torno a la financiación de armas y qué contextos históricos juegan un papel aquí.

Particularmente notable fue la referencia de Merkel al “dividendo de la paz”, que le facilitó la gestión financiera en los años noventa. Dejó claro que la percepción negativa del bajo gasto militar como un gran fracaso no estaba justificada. Esto sucede en el contexto de que los países de la OTAN han decidido ahora aumentar su gasto en defensa al cinco por ciento del PIB para 2035, un claro indicador de la cambiante situación de la política de seguridad en Europa, provocada por las reacciones al conflicto de Ucrania y la agresiva política exterior de Rusia.

Las exigencias de la OTAN y la defensa alemana

Las nuevas directrices de la OTAN estipulan que los estados miembros deberían gastar ahora el 3,5 por ciento en defensa y otro 1,5 por ciento en infraestructura relacionada con la defensa. Esto supone un aumento significativo con respecto al objetivo anterior del dos por ciento, que no se hizo vinculante hasta 2014. Estas directrices se adoptaron en la cumbre de la OTAN en La Haya, donde los jefes de Estado coincidieron en las crecientes amenazas de Rusia, especialmente después de la invasión de Ucrania en 2022, como Informes ZDF.

Alemania planea duplicar su gasto en defensa a 153 mil millones de euros para 2029, un plan equivalente a alrededor del tres por ciento del PIB. El canciller Friedrich Merz señaló que este aumento no se hace por obediencia a exigencias de Estados Unidos, como las de Donald Trump. Más bien, es una respuesta necesaria a los actuales desafíos de seguridad. Merz también pidió sanciones más duras contra Rusia y destacó la importancia de una cooperación más estrecha entre los servicios secretos.

Posiciones y discusión política

Merkel se distanció de la retórica del actual ministro de Defensa, Boris Pistorius (SPD), que exige que Alemania esté “preparada para la guerra”. En cambio, Merkel aboga por un enfoque de “establecimiento de la paz”, que considera la piedra angular de una defensa sólida. "La guerra en Ucrania no puede terminar sin diálogo", subrayó, destacando la necesidad de mantener conversaciones con Rusia. Esta visión puede considerarse contraproducente, dado el deterioro de la situación y los grandes ingresos que genera la OTAN por el aumento del gasto de sus miembros.

Sin embargo, el ánimo general entre los países de la OTAN sigue siendo mixto. Países como Polonia y Estonia ya están gastando muy por encima del objetivo del dos por ciento y, por tanto, están mostrando un alto nivel de compromiso. El Primer Ministro checo, Fiala, incluso ha iniciado conversaciones sobre un aumento al 3 por ciento. Estos acontecimientos ilustran cuán inestables están los socios de la OTAN en vista de los desafíos geopolíticos actuales. Una mirada a la perspectiva de la República Federal muestra también que el gobierno alemán estima el gasto alemán en defensa en 2024 en un 2,12 por ciento del PIB, lo que se atribuye al uso de activos especiales: un paso en la dirección correcta, pero aún no suficiente para cumplir plenamente con las nuevas exigencias de la OTAN.

En general, el debate sobre el gasto en defensa es profundo y muestra las variaciones en las actitudes políticas entre la estabilidad a través de armamentos y la necesidad de diálogo. La clara petición de Angela Merkel a favor de una renovación diplomática, incluso en un momento en el que la seguridad en Europa está siendo puesta a prueba más que nunca. Así que el debate está lejos de terminar y queda por ver cómo afectarán las medidas pendientes a la arquitectura de seguridad de Europa.