Aumenta el peligro de incendios forestales: la sequía amenaza la agricultura en Sajonia-Anhalt

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La sequía en el Altmarkkreis Salzwedel pone en peligro la agricultura y las reservas de agua. Desarrollos actuales y estrategias de adaptación.

Die Dürre im Altmarkkreis Salzwedel gefährdet Landwirtschaft und Wasserreserven. Aktuelle Entwicklungen und Anpassungsstrategien.
La sequía en el Altmarkkreis Salzwedel pone en peligro la agricultura y las reservas de agua. Desarrollos actuales y estrategias de adaptación.

Aumenta el peligro de incendios forestales: la sequía amenaza la agricultura en Sajonia-Anhalt

La sequía ha afectado firmemente la agricultura y la vida cotidiana en Europa en los últimos meses. En Colonia y sus alrededores, agricultores y viticultores están alarmados por la grave falta de lluvias que se prolonga desde hace un tiempo inusualmente largo. Esta situación está dando lugar a una intensa conversación sobre la responsabilidad frente al cambio climático, particularmente la influencia del porcentaje más rico de la población, que produce una parte importante de las emisiones de gases de efecto invernadero. Esto se hace evidente, por ejemplo, en el debate sobre los yates de lujo, que no sólo son un signo de riqueza sino que también desempeñan un papel en el debate sobre el clima. El Servicio Meteorológico Alemán señala también que los últimos meses con escasas precipitaciones en muchas regiones, especialmente en abril y mayo, son la causa de la actual sequía, como informa MDR.

¿Cuáles son las consecuencias de la sequía? La definición de condición de sequía se da en el contexto de la escasez de agua. La sequía es una falta prolongada de agua que afecta a personas, animales y plantas. En Europa, esta situación se ve agravada actualmente por el cambio climático provocado por el hombre, que está provocando un aumento de las temperaturas y un aumento desproporcionado de las pérdidas por evaporación. Los expertos de la Agencia Federal de Medio Ambiente subrayan que la sequía se puede medir no sólo desde el punto de vista meteorológico, sino también hidrológico, agrícola y socioeconómico. Un ejemplo sorprendente es el índice estandarizado de precipitaciones (SPI), que mide la cantidad de precipitación y, por tanto, indica los períodos de sequía. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) define la sequía como una falta prolongada de precipitaciones, que puede representarse bastante bien midiendo las precipitaciones, la humedad del suelo y otros índices.

Los desafíos para la agricultura

La actual situación de sequía no sólo tiene efectos locales, sino que es un fenómeno global. Los agricultores informan de rendimientos cada vez menores y de la amenaza de pérdidas de cosechas. Por ejemplo, el césped, que se riega en una superficie de 3.500 metros cuadrados, necesita energía solar para sus cuidados necesarios. Esto muestra la importancia de las prácticas de riego sostenibles, mientras que la sequía agrícola puede provocar que los suelos se sequen y se vuelvan menos fértiles. El sector del transporte también se ve afectado, ya que la falta de agua en ríos como el Rin restringe gravemente el tráfico marítimo, lo que afecta a toda la cadena de suministro.

Los estudios muestran que las sequías extremas han aumentado en los últimos 40 años. A nivel mundial, la superficie afectada por la sequía ha aumentado en unos 50.000 kilómetros cuadrados al año, lo que no sólo supone una presión para la agricultura sino que también pone en peligro los recursos hídricos de las ciudades. De hecho, 2.300 millones de personas ya viven en países con escasez de agua, donde a menudo hay que racionar el suministro de agua. En otros países, como Chipre o España, ya no se trata de casos aislados; Los embalses vacíos y los cultivos en peligro son consecuencia directa de la sequía, que se ve agravada por una gestión inadecuada del agua, como informa DW.

Ajustes y soluciones.

Para hacer frente a estos desafíos, las medidas de adaptación son cada vez más importantes. Esto incluye el desarrollo de pronósticos regionales y planes eficaces de gestión de sequías. En la agricultura, mejores técnicas de riego y conservación de la humedad del suelo pueden generar cambios significativos. Incluso si no se puede detener el cambio climático, existen muchos enfoques que pueden ayudar a mitigar las consecuencias negativas de la sequía. Las soluciones basadas en la naturaleza, como el uso sostenible de los ecosistemas o los proyectos de reforestación, también ofrecen enfoques prometedores. Sin embargo, estas soluciones deben integrarse en planes estratégicos integrales para que sean sostenibles y exitosas.

La sequía actual nos ha demostrado que debemos tomar medidas. El diálogo sobre el tema de la protección del clima y las responsabilidades sociales asociadas a él será importante no sólo en los círculos agrícolas, sino también en el público en general. Porque está claro que todos debemos ser parte de la solución para combatir la sequía y preservar nuestros recursos hídricos.