Controles fronterizos: ¡Los sindicatos hacen sonar la alarma para Sajonia!
La DGB de Sajonia critica los controles fronterizos estacionarios con Polonia y la República Checa, pide su fin y subraya la necesidad de una cooperación europea.

Controles fronterizos: ¡Los sindicatos hacen sonar la alarma para Sajonia!
En las últimas semanas la situación en la frontera germano-polaca está hirviendo: los controles fronterizos estacionarios, que han sido el centro de atención durante mucho tiempo, están provocando resentimiento y malestar entre los viajeros y en la economía. Daniela Kolbe, vicepresidenta de la DGB de Sajonia, se mostró clara y calificó los controles como una carga para los empleados de la región. El comunicado de prensa de la DGB pone de relieve cómo los viajeros transfronterizos procedentes de Polonia y la República Checa que se desplazan cada día a Sajonia se ven atrapados repetidamente en atascos y, por tanto, pierden un valioso tiempo de trabajo. Los conductores de camiones también experimentan una enorme incertidumbre en la planificación, lo que tiene un impacto negativo en toda la cadena logística.
Pero no es sólo el problema de los atascos lo que está ejerciendo presión sobre los empleados. El jefe de la DGB en Sajonia, Markus Schlimbach, va un paso más allá y habla de una situación "insoportable" para los viajeros transfronterizos. En un informe del periódico sajón Critica también que los controles fronterizos también obstaculizan las cadenas de suministro internacionales y atribuye a la serie de controles el aumento de los atascos y los accidentes en las regiones fronterizas. "Armin Schuster, el Ministro del Interior sajón de la CDU, es duramente criticado en este debate. Schlimbach le acusa de no hacer nada para poner fin a los controles y, en cambio, de aferrarse a su perpetuación, lo que pone en peligro el concepto de una Europa libre y abierta."
¿El sistema griego en peligro?
Los repetidos controles no sólo corren peligro en Sajonia. Desde que entró en vigor a principios de año la reforma de Schengen, que prevé, entre otras cosas, la supresión de los controles en las fronteras terrestres, muchos han tenido dudas sobre si estas normas durarán a largo plazo. Informes del Parlamento Europeo muestran que el objetivo es claro: los controles fronterizos en las fronteras interiores sólo deberían restablecerse en casos excepcionales. La UE está promoviendo medidas alternativas, como controles policiales específicos y una mayor cooperación en materia de vigilancia de la seguridad.
La situación pronto podría empeorar, porque Alemania no es la única que ha introducido estos controles fronterizos: Polonia también ha tomado medidas similares. Por ello, Daniela Kolbe pide un diálogo transfronterizo y pide el fin de los controles estacionarios para ofrecer a las personas y empresas de la región fronteriza una perspectiva caracterizada por la planificación de la seguridad. En la situación actual, cabe esperar que los responsables se tomen en serio estas importantes cuestiones y elaboren un plan a largo plazo que haga justicia a todas las partes.