Derechos de los empleados: los jefes no pueden gritar: ¡lo que necesita saber!

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Descubra qué derechos tienen los empleados en Berlín en caso de comportamiento inadecuado por parte de sus jefes.

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Derechos de los empleados: los jefes no pueden gritar: ¡lo que necesita saber!

La cuestión de si los superiores pueden gritar a sus empleados es una fuente constante de debate en el mundo laboral. Una mirada a la normativa actual muestra que los empresarios pueden criticar a sus empleados o dar instrucciones, pero deben ser objetivos y respetuosos. Un tono inadecuado, como gritar, claramente no es aceptable, como informa Radioguetersloh.

En primer lugar, cabe señalar que un mal comportamiento de liderazgo puede violar el deber de diligencia del empleador. Los empleadores están obligados legalmente a proteger a sus empleados no sólo de problemas de salud físicos sino también mentales. Las críticas no objetivas, que pueden presentarse en forma de insultos, tienen incluso relevancia penal y están recogidas en el Código Penal.

La responsabilidad de los empresarios

El deber de diligencia es crucial para un ambiente de trabajo saludable. Esta obligación con la seguridad y el bienestar de los empleados está firmemente arraigada en la legislación laboral alemana. Los empleadores deben garantizar condiciones de trabajo saludables y seguras, que van desde la provisión del equipo de trabajo necesario hasta el cumplimiento de las normas sobre el tiempo de trabajo. El alcance de esta obligación comienza con el inicio de una relación laboral y se extiende durante todo el período de empleo. Incluso después de finalizar una relación laboral, estas obligaciones pueden continuar, especialmente en casos delicados como el de los empleados menores de edad, como explica la Ley Hopkins.

Los aspectos del deber de diligencia también incluyen la protección contra el acoso, la discriminación o el acoso. Los empleadores tienen el deber de apoyar a sus empleados en su salud mental. Si los empleados sufren síntomas como palpitaciones, nerviosismo o insomnio, no deben ignorarlos sino abordarlos en la empresa. Las empresas inteligentes ofrecen a sus empleados ayuda de los superiores, del comité de empresa o tienen en cuenta la posibilidad de quejas oficiales para mejorar la situación.

Consecuencias de la crítica no objetiva

Las reacciones ante críticas no objetivas o comportamientos inapropiados en el lugar de trabajo pueden ser drásticas. Los empleados tienen derecho a negarse a trabajar, a considerar el despido sin previo aviso o a ponerse en contacto directamente con las autoridades supervisoras. Además, pueden reclamar una indemnización si su salud se ve afectada por dicho comportamiento. Ulrike Kolb, experta en derecho laboral en Berlín y miembro del Colegio de Abogados de Alemania y del Colegio de Abogados de Berlín, destaca la importancia de que los empleados conozcan sus derechos y los exijan.

En resumen, se puede decir que los gritos y las críticas no objetivas por parte de los superiores no sólo son poco profesionales, sino también legalmente problemáticos. Tanto empresarios como empleados deben ser conscientes de las consecuencias y responsabilidades para poder crear un ambiente de trabajo respetuoso en el que todos puedan sentirse cómodos. Un intercambio saludable y una crítica constructiva son la clave para una colaboración exitosa que satisfaga a todos los involucrados, como subraya LZ.