Día del Inquilino de Rostock: ¡Demandas alarmantes de más viviendas sociales!

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En el día de los inquilinos en Rostock se discutirá la urgente escasez de viviendas sociales en Alemania: demandas urgentes de nuevas construcciones y protección de los inquilinos.

Auf dem Mietertag in Rostock wird ein dringender Mangel an Sozialwohnungen in Deutschland thematisiert – Dringende Forderungen nach Neubau und Mieterschutz.
En el día de los inquilinos en Rostock se discutirá la urgente escasez de viviendas sociales en Alemania: demandas urgentes de nuevas construcciones y protección de los inquilinos.

Día del Inquilino de Rostock: ¡Demandas alarmantes de más viviendas sociales!

La situación del mercado inmobiliario en Alemania vuelve a ser un tema muy debatido. El 27 de junio de 2025, numerosos delegados se reunieron en Rostock-Warnemünde para discutir la alarmante evolución de la construcción de viviendas sociales en el Día del Inquilino de la Asociación Alemana de Inquilinos (DMB). Según informes de NDR El parque de viviendas sociales se ha reducido casi a la mitad desde 2006 y actualmente ronda los 1,1 millones. Si nos fijamos en la demanda, más de once millones de hogares inquilinos tienen derecho a un certificado de derecho a vivienda. Pero la falta de viviendas sociales es alarmante: actualmente faltan unas 550.000 unidades en todo el país.

La DMB advirtió con urgencia: Cada año desaparecen del mercado unas 40.000 viviendas sociales, mientras que sólo se construyen unas 25.000. Para contrarrestar esta situación, la DMB pide que el parque de viviendas sociales se duplique hasta 2030 hasta los dos millones. Cada año se construirán en total 100.000 viviendas sociales permanentes. Se requiere un programa de inversión de 12.500 millones de euros anuales para promover la vivienda social.

Antecedentes y demandas

Un estudio del Instituto Pestel revela que el apoyo estatal a la vivienda social ha sido gravemente descuidado. Informes de Asociación de inquilinos alemanes Según estos datos, actualmente faltan más de 910.000 viviendas sociales. Sí, el gasto público en apoyo a la vivienda ha superado la marca de los 20.000 millones de euros. Por el contrario, el gasto en vivienda social en los últimos años ha sido inferior a 2.500 millones de euros al año, lo que muestra una clara desproporción.

Especialmente en los ajustados mercados inmobiliarios, como el de Múnich, las oficinas de empleo pagan alquileres horrendos, un 50% más altos que el alquiler medio. Esto no sólo supone un reto para los inquilinos, sino que, en última instancia, también supone una carga para el presupuesto público con unos costes adicionales de unos 700 millones de euros al año. En el día de los inquilinos, los delegados pidieron que la reducción o la abolición del IVA sobre la construcción de nuevas viviendas sociales al 7% se convierta en parte integral de la solución.

Se necesitan esfuerzos conjuntos

En la jornada de los inquilinos también se destacó la importancia de una cuota social a la hora de asignar viviendas sociales. La introducción de "comisiones de viviendas difíciles" en todos los municipios tiene como objetivo garantizar que se tengan en cuenta criterios sociales a la hora de asignar apartamentos. Debería reservarse una cuota de al menos el 10 % de las viviendas sociales de nueva construcción para personas con discapacidad.

La ciudad de Rostock ya ha anunciado que construirá 26.000 nuevos apartamentos hasta 2035 y actualmente se debate intensamente sobre un nuevo impuesto sobre la propiedad. Estos esfuerzos se verán respaldados, en particular, por un aumento previsto del salario mínimo hasta 14,60 euros en dos etapas. Tener buena mano en la implementación de todas estas medidas es esencial para que el espacio habitable vuelva a ser accesible para todos.

El ambiente en el día del inquilino estuvo dominado por la urgente necesidad de abordar los desafíos. Melanie Weber-Moritz fue elegida nueva presidenta a tiempo completo del DMB, mientras que Lukas Siebenkotten dimitió de su cargo después de 18 años. Como muestran los debates sobre la futura política de vivienda, todavía queda mucho trabajo por delante.