El vagón de ferrocarril se convierte en una atracción: ¡Wourke planea un nuevo minimuseo!
Christoph Harder está restaurando en Woorke un vagón de ferrocarril histórico que sirve como minimuseo del pequeño ferrocarril de Rügen.

El vagón de ferrocarril se convierte en una atracción: ¡Wourke planea un nuevo minimuseo!
Christoph Harder descubrió hace casi cinco años un tesoro especial: un vagón de ferrocarril en desuso en Veikvitz que antiguamente circulaba entre Bergen y Altenkirchen. El plan original de Harder era restaurar el carruaje e integrarlo en un nuevo museo en Woorke, pero, como suele ocurrir en la vida, no todo salió según lo planeado. La fecha original de la alineación en agosto de 2021 tuvo que posponerse a octubre de 2025, ya que Periódico del Mar Báltico informó.
Para seguir adelante con los planes originales, a principios de 2022 se preparó una zona de grava con elementos ferroviarios y paneles informativos. Pero también en este caso hubo obstáculos que superar: un vertedero ilegal en un biotopo protegido obligó a desmantelar estos preparativos. El distrito también descubrió que faltaban los permisos necesarios. Mientras buscaba una nueva ubicación, Harder ofreció el vagón a varias comunidades, pero sin éxito.
Sin embargo, el punto de inflexión llegó gracias a Pressnitztalbahn, que restauró el vagón en sus talleres de Sajonia. Harder podía esperar reemplazar el eje, la suspensión y el bastidor sin incurrir en ningún coste. El vagón funcionará como un “minimuseo” y en el futuro proporcionará información sobre la línea norte de Rügen Kleinbahn, que fue cerrada en 1970. El vagón contiene fotografías y objetos expuestos donados por sus seguidores, mientras que el chasis está patrocinado generosamente por los operadores de Rügensche Bäderbahn, conocidos como Rasender Roland. Alto 99chispa El vagón es además el único que se conserva con dos tramos finales, lo que lo convierte en una auténtica joya.
Un nuevo concepto prevé que el vagón se utilice ahora como refugio para excursionistas. Esta solución no requiere permiso de construcción. Aunque no habrá asientos, calefacción ni iluminación, el vagón se utilizará como refugio. Harder prevé instalar carteles informativos, bancos, así como un aparcabicis y escaleras para facilitar el acceso. El alcalde Thomas Kolbe elogió el compromiso de Harder y describió el proyecto como un nuevo hito para el municipio de Woorke.
La iniciativa de conservar los vehículos ferroviarios históricos y presentarlos en forma de museos es cada vez más popular. En Alemania existen numerosos museos ferroviarios dedicados a la historia del ferrocarril, como este Museo alemán de locomotoras de vapor y maquetas de ferrocarriles en Tuttlingen o el Museo del Ferrocarril de Wismar. Estas instalaciones contribuyen a la preservación de la historia técnica regional y también ofrecen a los lugareños y turistas una interesante visión del pasado.
Con el próximo “minimuseo” en Woorke, la región no sólo se enriquecerá con una nueva atracción, sino también con un pedazo de historia viva que deleitará a generaciones.