¡Un hombre de 82 años corre de Büsum a Heligoland y regresa en un bote neumático!

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Horst Wittenberg, de 82 años, viaja de Büsum a Heligoland y regresa en su bote inflable: una aventura llena de seguridad y experiencia.

Horst Wittenberg, 82, fährt mit seinem Schlauchboot von Büsum nach Helgoland und zurück – ein Abenteuer voller Sicherheit und Erfahrung.
Horst Wittenberg, de 82 años, viaja de Büsum a Heligoland y regresa en su bote inflable: una aventura llena de seguridad y experiencia.

¡Un hombre de 82 años corre de Büsum a Heligoland y regresa en un bote neumático!

En el corazón marítimo del Mar del Norte, un viaje extraordinario está causando revuelo: Horst Wittenberg, de 82 años, natural de Nordenham, zarpó recientemente en su embarcación neumática de 3,30 metros de eslora y recorrió una ruta impresionante desde Büsum hasta Heligoland y viceversa. [NWZonline]. El clima fantástico comenzó con solo 1 o 2 velocidades del viento. Partió a las 3 de la mañana y llegó a su destino a las 9:30 de la mañana.

La idea de esta gira rondaba por su cabeza desde hacía mucho tiempo, porque su entusiasmo por Heligoland, una isla que cautiva por sus impresionantes acantilados y su enorme fauna, no se había roto. Sin embargo, la salida del puerto de Büsum no fue una simple excursión; Wittenberg tomó medidas de seguridad claras: invirtió alrededor de 1.500 euros en equipos de seguridad, que incluyen un transmisor de emergencia GPS, una radio VHF e incluso cohetes de emergencia, para estar bien preparado en caso de emergencia.

Una revisión y planes a largo plazo

Wittenberg ya había intentado una aventura audaz: hace dos años viajó de Nordenham a Świnoujście en otro bote inflable. A pesar de una caída antes de la gira por Helgoland, que le provocó lesiones, no dejó que eso le impidiera seguir con su plan. Después de una breve pausa en la isla, donde disfrutó plenamente del entorno, a las 10 horas emprendió el viaje de regreso. Es un rayo de esperanza que navegó con la ayuda de una brújula y niveles de nubes y llegó sano y salvo a las 18 horas al puerto de Büsum, donde un conocido le recibió.

La pasión de Horst Wittenberg por la navegación lo deja claro: el agua es su elemento y ya tiene como objetivo un viaje a través de los canales hasta Ámsterdam dentro de dos años. Cabe señalar, sin embargo, que afirma expresamente que no quiere animar a nadie a emularlo, porque el respeto a la climatología y la seguridad es fundamental.

Helgoland: una joya marítima

Pero, ¿qué hace que Helgoland sea tan especial? Un vistazo a las ofertas demuestra que la isla no es sólo un destino para aventureros, sino también para conocedores y curiosos. El renombrado Börteboat Sellebrunn lleva más de un siglo llevando a los visitantes a los impresionantes acantilados y formaciones de arenisca. Los viajes diarios de mayo a septiembre, dependiendo del tiempo, no sólo ofrecen una fresca brisa marina, sino también variadas historias sobre la historia marítima de Helgoland helgoland.de.

La tripulación, encabezada por el capitán Rolf Weinhold, se encarga de que la historia cobre vida y de que haya convivencia a bordo. Los visitantes también pueden experimentar de cerca la vida silvestre de la isla y las impresionantes vistas, lo que hace de Heligoland un destino especial.

Horst Wittenberg y los jugosos acontecimientos en torno a Heligoland no son sólo un hito para un marinero orgulloso, sino también un testimonio muy vívido de la fascinación que esta isla y el Mar del Norte ejercen sobre muchas personas.