Weimar pierde después de 33 años: ¡la juguetería se va para siempre!
En Weimar, la tradicional juguetería “Michael’s Toyland” cierra después de 33 años debido a la caída de las ventas.

Weimar pierde después de 33 años: ¡la juguetería se va para siempre!
Se cierra otro capítulo en el comercio minorista de Turingia: la juguetería “Michael’s Toyland” cerrará sus puertas a finales de año en el centro comercial “Atrium” de Weimar. Después de 33 años de éxito empresarial, el propietario Michael Rott mira positivamente los últimos años, pero los motivos del cierre son aleccionadores. La caída de las ventas durante la pandemia del coronavirus y el aumento del comercio online han pasado factura al popular negocio. Rott aprovecha las últimas semanas para ofrecer una oferta con un 40 por ciento de descuento en su gama, que incluye juegos familiares, fidget spinners y libros de tareas. Sus fieles clientes habituales, entre los que se encuentran muchas guarderías, sin duda agradecerán una posible donación de artículos no vendidos. Cinco empleados también perderán sus puestos de trabajo como consecuencia del cierre, lo que se suma a la triste situación.
Pero Weimar no es el único destino que siente los desafíos del comercio minorista. Tanja Steinhaus también tiene previsto cerrar su juguetería en Bodenfelde, que existe desde hace 32 años. Después de 12 años en la dirección, se enfrenta a una presión competitiva cada vez mayor por parte del comercio minorista en línea. Un ejemplo de su vida cotidiana que ilustra el problema: una madre entró en la tienda para ver una estación de juegos Lego que ya había pedido online. A pesar de los consejos especializados que ofrecen ella y su empleada Bärbel Vogt, las ventas siguen por debajo de las expectativas. "Es como si el negocio fuera sólo un hobby", dice Steinhaus, ya que a menudo a final de mes ni siquiera queda el salario mínimo.
Los desafíos del comercio minorista
Lo que está sucediendo es sintomático para todo el sector: el comercio minorista en Alemania se enfrenta a enormes desafíos. Según los informes actuales, el comercio minorista online genera actualmente unas ventas de más de 88.000 millones de euros, lo que se debe en gran medida a los proveedores físicos. La pandemia del coronavirus aceleró considerablemente esta tendencia y provocó una caída de las ventas en muchos segmentos. Especialmente las pequeñas tiendas gestionadas por sus propietarios están bajo presión, mientras que las grandes cadenas tienen una cuota de mercado cada vez mayor. La situación económica de muchos minoristas sigue siendo tensa y se puede observar una tendencia hacia una mayor concentración en un menor número de proveedores.
Lo que resulta especialmente problemático es que el número de empresas más pequeñas en el comercio minorista disminuye constantemente. "Los grandes almacenes y los grandes almacenes básicamente han llegado al final de su relevancia": así se podría resumir la situación actual. Su cuota de mercado ha disminuido drásticamente y la disposición de los consumidores a pagar también ha cambiado. Este cambio, junto con el comercio en línea cada vez más dominante, enfrenta a los minoristas estacionarios con enormes dificultades.
¿Cómo sobrevivirán las pequeñas tiendas tradicionales en este nuevo mundo? Una cosa es segura: el comercio minorista local se enfrenta a tiempos difíciles y muchos propietarios de empresas tienen que encontrar soluciones creativas para afrontar los crecientes desafíos. Mientras tanto, la comunidad sigue teniendo demanda, manteniendo la fidelidad de los clientes y encontrando formas comunes de preservar los tesoros del mundo analógico. Una cosa está fuera de discusión: la pérdida de otra juguetería perjudica no sólo a los operadores, sino también a toda la comunidad.
Para todos los que valoran el pequeño comercio de su barrio, ¡ahora es el momento de mostrar sus colores y apoyar el comercio local!