Inundaciones del Mar Báltico: ¡Niveles de agua actuales y advertencias de marejadas ciclónicas ahora!
Niveles actuales de agua y avisos de inundaciones para Pomerania Occidental-Greifswald: lo que debe saber sobre las marejadas ciclónicas y sus riesgos.

Inundaciones del Mar Báltico: ¡Niveles de agua actuales y advertencias de marejadas ciclónicas ahora!
Lo que ocurre actualmente en la costa del Mar Báltico conmueve a la gente, especialmente en Mecklemburgo-Pomerania Occidental. Los niveles de agua indican que se acerca una inundación, lo que pone en alerta a los vecinos. Las estaciones de medición de Wismar, Warnemünde, Althagen, Barth, Stralsund, Sassnitz y Greifswald han actualizado sus datos y proporcionan información importante sobre la situación actual. El Mar Báltico tiene sus estados de ánimo y ahora son muy populares.
El 25 de agosto de 2025, las estaciones de medición informaron niveles de agua críticos, que son monitoreados periódicamente. Los términos “agua baja media” (MNW) y “agua alta media” (MHW) son particularmente importantes. En Warnemünde, el nivel medio de agua bajo es de 407 cm, mientras que el nivel medio de agua alto es de 617 cm. Históricamente, el nivel de inundación más alto de 770 cm, medido el 13 de noviembre de 1872, es una fecha crucial en la historia de la región.
Marejadas ciclónicas: una amenaza constante
La constante amenaza de marejadas ciclónicas es un problema que acecha a las zonas costeras como una sombra. Las marejadas ciclónicas son causadas por fuertes vientos y a menudo tienen consecuencias catastróficas. No son infrecuentes en la costa alemana, especialmente en los meses de invierno. Hay clases de marejadas ciclónicas claramente definidas a lo largo de la costa: desde 1,00 a 1,25 m por encima del nivel medio del agua hasta marejadas ciclónicas muy severas que pueden alcanzar más de 2,00 m. En la costa del Mar Báltico, un nivel del agua de 1 m por encima del nivel medio del agua se clasifica como marejada ciclónica.
Las estadísticas confirman el peligro: incluso si el número de marejadas ciclónicas no aumenta necesariamente, los eventos futuros podrían ser mayores y causar daños más devastadores. No se puede pasar por alto una conexión clara con el cambio climático. Esto no sólo hace que aumente el nivel del mar, sino que también aumenta la intensidad y duración de las marejadas ciclónicas, poniendo a prueba las medidas de protección de las comunidades costeras.
Consecuencias financieras e infraestructura.
La última marejada ciclónica severa en octubre del año pasado causó daños por un total de 56 millones de euros. La ciudad de Sassnitz informó de necesidades financieras especiales, habiendo presupuestado alrededor de 42 millones de euros para restaurar sus infraestructuras. También se presupuestaron 6 millones de euros para compensar la pérdida de playas y dunas mediante alimentación artificial. Con cada inundación, no sólo aumenta el agua, sino también la carga financiera para las zonas afectadas.
Estas cargas financieras son impactos graves que también se están sintiendo en otras regiones costeras. Las inundaciones son los desastres naturales más comunes en todo el mundo y han representado casi el 37 por ciento de todos los desastres registrados desde 2000. Para contrarrestar esto, sería más que urgente una expansión constante de la protección contra inundaciones y la consideración de áreas de retención natural.
Sistemas de alerta actuales y preparativos sociales
Se utilizan varios canales para advertir a la población a tiempo. Los avisos de inundaciones se emiten por radio, televisión, altavoces, sirenas y muchos medios digitales, como sitios web y aplicaciones. La multitud de opciones muestra la seriedad con la que se toman la situación tanto los residentes como las autoridades. Cualquiera que viva en la costa debe ser consciente de los riesgos y estar preparado en consecuencia.
En consecuencia, sólo nos queda esperar que las advertencias oportunas y las medidas adecuadas sean suficientes para evitar daños mayores. Cualquiera que viva en el Mar Báltico ha aprendido a vivir con esta fuerza de la naturaleza y, con un poco de suerte, a no verse abrumado por el agua en la próxima marejada ciclónica. Los niveles actuales del agua lo demuestran: es hora de tener buena mano con las mareas.