Crisis de las guarderías en Turingia: ¡las familias luchan por sobrevivir!
Turingia se enfrenta a desafíos debido al cambio demográfico: la caída de la tasa de natalidad y la necesidad de adaptar los jardines de infancia.

Crisis de las guarderías en Turingia: ¡las familias luchan por sobrevivir!
En Turingia, el panorama de las guarderías se enfrenta a enormes desafíos provocados por el cambio demográfico. El año pasado hubo sólo 11.803 nacimientos, la cifra más baja desde 1955. Las proyecciones sugieren que el número de niños de jardín de infantes disminuirá aproximadamente un 17% para 2030, antes de que se espere un pequeño aumento del 6,9% para 2042. Este desarrollo no sólo tiene un impacto en las propias instalaciones, sino también en las familias, que en las zonas rurales a menudo dependen de la infraestructura social allí.
Pero, ¿qué significa esto realmente para las familias jóvenes de Turingia? El cierre de las guarderías, especialmente en las zonas rurales, provoca viajes más largos y cargas financieras para los padres. Por lo tanto, el Partido de Izquierda ha propuesto medidas para abordar estos desafíos. Por ejemplo, se pide la creación de una comisión que se ocupe de la financiación de las guarderías. Esta comisión debería reunir a representantes de diferentes áreas para trabajar en una solución después de que el gobierno estatal haya ignorado hasta ahora una decisión parlamentaria.
Perspectivas financieras e infraestructura social
Es urgente repensar la financiación. La tarifa fija para niños sirve actualmente como base, pero la izquierda pide que se pase a una tarifa plana para el mobiliario. El objetivo es mantener la oferta de guarderías incluso en las regiones económicamente más débiles. Una moratoria en los jardines de infancia tiene como objetivo ayudar a evitar despidos de personal y al mismo tiempo amortiguar la pérdida de infraestructura social resultante de los cierres.
Además, se espera que en los próximos años Turingia reciba del gobierno federal alrededor de 220 millones de euros anuales para ampliar la infraestructura, parte de los cuales se invertirá en instituciones sociales. El fondo de transformación propuesto de 25 millones de euros también pretende ayudar a crear espacios flexibles para las guarderías y promover las renovaciones necesarias, especialmente en las zonas rurales. Esto es especialmente importante porque allí a menudo no hay alternativas a las guarderías.
Número de niños y tendencias sociales
La evolución de la natalidad en Turingia forma parte de un cambio demográfico más amplio que se puede observar en Alemania. Como informan los estadísticos de destatis, en 2022 ya vivirán en áreas metropolitanas 60 millones de personas, es decir, el 71% de la población. A pesar del aumento general en estas regiones y el aumento debido a la migración, el desafío para las zonas rurales es particularmente grande. Sobre todo, está cambiando la estructura de edad de la población: mientras que las familias jóvenes de las zonas rurales a menudo temen por su existencia, muchos jóvenes se trasladan a los centros urbanos, lo que empeora aún más la situación en las regiones afectadas.
A menudo es un acto de equilibrio para los municipios gestionar estos desarrollos. El cierre de guarderías no sólo representa una pérdida de plazas de guardería, sino que también afecta significativamente la calidad de vida de las familias jóvenes. En todas partes se debate cómo se pueden distribuir los recursos financieros para apoyar tanto las guarderías como otras infraestructuras importantes, como el transporte público local. La situación actual muestra que existe una necesidad urgente de actuar para reconocer las necesidades de las familias y crear perspectivas de futuro.
Ante estos desafíos, es aún más importante que todos los tomadores de decisiones políticas se unan para crear un buen ambiente para las próximas generaciones y estabilizar el tejido social en Turingia. Los próximos años serán cruciales a la hora de marcar el rumbo para el desarrollo futuro del paisaje de las guarderías y de la sociedad en su conjunto. En la planificación también se deben tener en cuenta acontecimientos imprevistos, como la afluencia de refugiados, para poder reaccionar de forma flexible y orientada al futuro.